
En su traslado a un hospital, un uniformado logró despejar las vías respiratorias del menor, por lo que al llegar al IMSS el pequeño ya estaba fuera peligro
Policías preventivos salvaron la vida de un bebé de 10 meses de edad, quien estuvo a punto de morir asfixiado al tratar de engullir un pedazo de galleta.
Alrededor de las 19:00 horas del viernes, a través de los números de emergencia se solicitó apoyo urgente debido a que un menor presentaba problemas para respirar ya que se le había atorado comida en la garganta.
Oficiales del Destacamento Terán Norte se trasladaron de inmediato a un domicilio ubicado en la calle Segunda Cerrada del Mirador, en el fraccionamiento Loma Dorada, y al llegar para revisar al pequeño notaron que se encontraba inconsciente.
Mientras se realizaba el traslado a la Unidad de Medicina Familiar No. 9 del IMSS, uno de los uniformados a bordo de la unidad comenzó a brindarle los primeros auxilios al infante, realizando la técnica de tracción mandibular y levantamiento de la lengua, logrando así despejar las vías respiratorias del bebé, quien enseguida comenzó a llorar.
Finalmente, agradeciendo el auxilio de la Policía Municipal, los padres de familia Víctor “N” “N”, de 32 años de edad y Gloria “N” “N”, de 30, ingresaron junto con su hijo al Área de Urgencias de la Unidad Médico Familiar 9 del IMSS, siendo recibidos por el personal en turno para la valoración y atención médica del bebé.
Cabe mencionar que, de acuerdo con los afligidos padres, otro menor habría sido quien inocentemente le dio el pedazo de galleta al lactante, ignorando que era incapaz de comerla adecuadamente.







