
Aldo Ruíz Sánchez
Politiquerías Migajeras
ALDO RUIZ Sánchez está más que contento por lo realizado durante la pasada visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a la entidad, tanto que no le apuran ni tantito las críticas de algunos que, acostumbrados a denostar, publicaron que hubo camiones con cientos de acarreados. La verdad es que por ningún lado se vio que les dieran algo, como la vieja escuela del PRI.
EL DELEGADO dijo que efectivamente llegaron varios -decenas- de camiones con personas, pero que todos son beneficiarios de los programas, especialmente adultos mayores y que lo que a algunos no les gusta ni les gustará es que en este sexenio se privilegie a los que menos tienen y que sean ellos la prioridad en este tipo de eventos.
COSA QUE quedó más que clara, porque la clase política estuvo hasta el tercer puesto y en todo momento se le dio prioridad en acceso y acomodo a los que cuentan con una considerable cantidad de años o acudieron en silla de ruedas.
ESA ES LA diferencia -dijo el delegado-, que el contacto directo es con la gente y eso no se veía antes, sobre todo con la de estrato social bajo porque ellos son la prioridad.
ASEGURÓ QUE el presidente se fue feliz y que en cuatro meses, aproximadamente, regresará para revisar cómo va la Universidad Benito Juárez, que es la que se construye en Calvillo; mientras la de Asientos lleva un avance del 30 por ciento.
NEGÓ QUE hubiera conflicto con Martín Orozco porque siempre hubo la instrucción de parte del presidente, desde la transición, de que las cosas fueran coordinadas y en “Aguascalientes la tenemos con los tres niveles del gobierno, y así seguirá”.
TAMBIÉN ALDO Ruiz dijo que el Insabi se firmó ayer, con lo que Aguascalientes se adhiere a dicho sistema de salud y que el Hospital Hidalgo recibirá recursos extraordinarios por ser regional, en donde se le brinda atención, de primer nivel, a personas de otros estados.
NEGÓ QUE la popularidad del presidente vaya a la baja, y quienes dicen eso actúan dependiendo a sus intereses y que “no quiero sonar trillado, pero nosotros tenemos otros datos” y que el pulso para medir la popularidad de López Obrador está en el pueblo, no en las encuestas.
TAMBIÉN SE le preguntó sobre las denostaciones en su contra de parte del PRD, a lo que sin perder la calma dijo que “no nos metemos en politiquerías migajeras, no nos quita el sueño, hay libertad de expresión. Me llegó el chisme, pero no me merece ningún tipo de opinión. Creo que hay gente que merece el anonimato y no hay que engrandecerla” (BDR).







