“Hay Pocos Adultos Mayores Infractores”
Por Benny Díaz

Carlos España, director de Justicia Municipal (Foto: Archivo)
“Son pocos, los menores, los adultos mayores que cometen infracciones y van a parar a los separos, y cuando los hay, se les ayuda de manera que se les revisa médicamente, y de ser necesario se les suministra el medicamento necesario para, llegado el momento, ser entregados a sus familiares”, dijo Carlos España, director de Justicia Municipal, en entrevista colectiva.
También dijo que en el caso de los menores que llegan ahí, de ninguna manera van a parar a las celdas, se les canaliza a trabajo social y al área de piscología para luego ser entregados a sus padres o tutores.
En el caso de las personas transgénero, Carlos España aseguró que también se colocan aparte del resto de la población para que no sufran de ningún tipo de discriminación y así garantizar sus derechos humanos.
“Todos los que llegan tienen derecho a hacer una llamada mediante la cual pueden pedir comida a sus familiares o lo que requieran, por eso es que se les permite ese acceso al teléfono”.
También se les brinda alimento tres veces al día, antes eran dos, y consiste en sopas instantáneas. Carlos España desconoce si éstas contienen los nutrientes necesarios que requiere la persona, pero “antes contábamos con comida que realizaban comedores industriales y no les gustaba; entonces estas sopas, que todos hemos consumido alguna vez, cuentan con la higiene suficiente porque están envasadas al vacío”.
Además de que las áreas están limpias y se colocó un reloj para que, quienes están ahí, vean el tiempo y sepan en qué momento serán puestos en libertad.
En cuanto a sus pertenencias, hay seguridad de que serán respetadas y las cobijas que se usan para taparse son lavadas y desinfectadas constantemente para así garantizar que no vayan a contraer enfermedades.
Cuando llega alguien con alguna enfermedad se toman las precauciones necesarias para que no haya contagios. En el caso de que esto pudiera suceder y a aquellos que se ponen demasiado violentos por estar alcoholizados o bajo los efectos de alguna droga, se les pasa a un área para someter, “sin violentar su integridad”, y luego tranquilizar para después pasarlos a una celda común.







