“No hay que Azuzar Resentimientos y Odios”
Por Benny Díaz

José María de la Torre Martín, obispo de la Diócesis de Aguascalientes (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
“Hay que poner énfasis en la fragilidad y la mansedumbre, porque hay que tener esperanza, y el mensaje del papa no puede ser más propicio en esta Navidad para nosotros, que vivimos en medio de un escenario nacional marcado por la violencia y la inseguridad. A este clima de violencia la respuesta de la Iglesia es que jamás hay que azuzar resentimientos y odios para hacer frente a la violencia con más violencia, o bien, hacer frente a la incertidumbre económica con la desestabilidad social”, dijo José María de la Torre Martín, obispo de Aguascalientes, en conferencia de prensa.
El purpurado aseveró que “el poder de la mansedumbre es la única arma que puede hacer frente al mecanismo de violencia e incluso desmantelarlo. Cristo ha derribado el muro que nos separaba a los unos de los otros: el odio; esto no significa que el odio haya desaparecido del escenario de la humanidad, pero sí quiere decir que ni el odio ni la violencia tienen ya justificación”.
Por eso hizo un llamado a los católicos “a ser luz. Todos estamos llamados a ser luz y el próximo año será mejor en todos los aspectos si cada quien hace lo que debe”.
De la Torre Martín dio a conocer que la Iglesia Católica se ha sumado, en el caso de Aguascalientes, a ayudar en el problema de drogadicción que hay y de suicidios, pues apoyan a personas que están en esta situación, gracias a que el sacerdote Neftalí Salazar Dondiego estudió psicología y luego en Brasil se especializó en el área de ir hasta el subconsciente de las personas para ayudar a superar cualquier situación de sufrimiento desde sus primeros años, incluso desde el vientre materno.
“Se sienten culpables. A veces en el embarazo el hombre reclama a la mujer y todo esto el niño lo siente y lo vive con sufrimiento. En el lugar que tenemos en Rincón de Romos, donde hay más de 30 personas en tratamiento, se les ayuda a ir hurgando en su pasado y cuando llegan a ese punto, se les ayuda a superar. La mente humana es como un piano, si una tecla falla hay que darle mantenimiento y dan notas diferentes. En las personas hay fibras que provocan sufrimiento, otras alegría y varias emociones; entonces se les trata para que cambien todo eso, es como un reseteo”.
Luego de que salen de ese lugar se incorporan a las parroquias para ayudar a otras familias que están en esa situación y así se va expandiendo esta ayuda que ha sacado adelante a varios jóvenes que han caído en las garras de las adicciones.
También habló sobre un proyecto llamado Oasis, que esperan concluir en dos años y cuyas instalaciones se ubicarán “frente al Hospital Hidalgo y será para ayudar a enfermos terminales. Habrá instalaciones dignas y se atenderá también a los familiares. Habrá espacio para niños y adultos, aquellos que están por terminar su vida y necesitan de apoyo y consuelo. También para pequeños con enfermedades que provocan malformaciones y que por esa razón nadie los ve, porque los esconden”.
El obispo de Aguascalientes dijo que Oasis estará a cargo de una congregación de religiosas llamada Jesús Resucitado, y ahí, además de brindar atención de calidad, también encontrarán un espacio donde habrá esperanza.
“Aquellos enfermos de sida que son repudiados por todos y que por vergüenza no dicen y mueren en el olvido, ahí serán atendidos con misericordia y dignidad. Por cada uno se cree que hay siete contagiados y muchos no lo saben, otros lo intuyen, pero temen acudir a hacer exámenes por el estigma que hay sobre esto. Por eso estamos viendo que haya la manera de que ingresen al Hospital Hidalgo por un área de confidencialidad, se hagan los análisis y no sean expuestos”.







