Lo Sintético se Impone a lo Natural
Por Benny Díaz

Se pierde la tradición de llevar coronas a las tumbas (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
En un mundo tan globalizado las costumbres se fusionan dando híbridos que muchas veces no son bien recibidos por los defensores de las tradiciones y ese es el caso de Félix Mendoza Luna, un guanajuatense que tiene más de dos décadas viniendo a Aguascalientes para vender coronas y flores para honrar a los difuntos en estas fechas.
Con tristeza ve que “las tradiciones mueren, de donde yo vengo, Silao, esto ya no se ve; la gente se ha olvidado de llevar coronas a los camposantos, de hecho éstos ya no son iguales y al reducir los espacios de las tumbas no hay donde colocarlas”.
Tanto se ha perdido que asegura que ahora compra la mitad de mercancía y de esa, no toda se vende.
Le gusta Aguascalientes “porque aquí siguen luchando por conservar las tradiciones, veo que vienen muchos niños de las escuelas y hacen altares, utilizan flores naturales y le dan un valor muy importante a eso; algo que ya no se ve en muchos lugares del país, como Guanajuato por ejemplo”.
Recuerda con nostalgia cuando “nos ponían en la calle Guadalupe, ahí éramos solo vendedores de flores y dulces, calaveritas, alrededor de seis o siete puestos de coronas y nos iba muy bien; ahora es un relajo porque encontramos comida, ropa, de todo”.
Félix no está de acuerdo en cómo se han ido modernizando los panteones, “muy a la gringa y europeo”, cuando en México lo normal y tradicional eran tumbas grandes, con figuras religiosas para honrar a los difuntos.
Hoy, se camina sobre ellos ya que con el pasto no se sabe ni dónde están enterrados y para él, eso es una total y absoluta falta de respeto.
Lo peor, las nuevas generaciones han adoptado costumbres que nada tienen que ver con México como hacer una mezcla entre altar de muertos y culto a las brujas y otros entes con cosas alusivas al halloween.
En su caso particular dice que también tuvo que entrarle al cambio, porque aunque es férreo defensor de que a los muertos hay que llevarles y ponerle sus coronas, éstas deben de ser de flores naturales y otra “aberración” es que ahora están más de moda y se venden más las hechas con flores sintéticas.
“Dicen que duran más, que se ven mejor; pero jamás se va a ver mejor una flor artificial que una natural”.
Para el comerciante guanajuatense “las coronas o flores son las ofrendes de día de muertos, lo natural es lo más bonito y hace 20 años las de plástico ni se veían en los panteones, hoy están invadidos, pero estoy convencido que en 10 años se va a seguir manteniendo, como sea, la corona de flores naturales”.
El precio fluctúa entre los 700 y mil 500 pesos, dependiendo de cómo la quiera cliente de adornada y el material utilizado.
Las coronas “originales” llevan musgo verde, sotol, que es una planta que se da en lo alto de los cerros, muy bonita y la usan para adornar las entradas de los templos en Chihuahua, San Luis Potosí, Sonora, es muy común en el norte; también se le pone paja y palma además de las flores que quieran”.







