“Si no, Vamos a Caer en la Anarquía”
Por Benny Díaz

J. Asunción Gutiérrez Padilla, ombudsman estatal (Foto: Archivo)
“La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Aguascalientes (CDHEA) no es estorbo ni palera de las autoridades, somos parte del Estado, no del gobierno, y hay una responsabilidad para actuar en consecuencia para defender la dignidad humana, no a delincuentes”, expresó en entrevista con Página 24 el ombudsman J. Asunción Gutiérrez Padilla.
Aseguró que sí hace falta “fortalecer los valores, aquí (en Aguascalientes) y en todos lados. En cuestión de derechos humanos siempre hay retos y lo que vemos es que los policías no se excedan en el uso de la fuerza. Somos partidarios de que se actúe en contra de la delincuencia, pero que respeten la dignidad humana; y el otro reto es que se nos deje de ver como defensores de delincuentes, cuando no lo somos”.
Se le preguntó por qué entonces se permite que haya abuso de los ciudadanos hacia militares, inclusive quienes ya no pueden actuar en consecuencia porque son sancionados por “vulnerar los derechos humanos” de aquellos que ya hacen lo que quieren.
“Todos los excesos son malos. Los romanos decían que la virtud está en el centro, no se puede ir hacia la izquierda o derecha, por lo tanto es igual de malo faltar el respeto a la autoridad, porque si se llega a eso vamos a car en la anarquía. Estamos a favor de que se actúe contra la delincuencia, pero hasta donde se limiten sus funciones”.
Gutiérrez Padilla reconoció que la línea es muy delgado para pasar de actuar en el marco de la ley y abusar de la autoridad que tienen, en este caso los encargados de la seguridad.
Desmintió que en la CDHEA haya alguna denuncia en contra de elementos de la Guardia Nacional: “No hay ninguna queja. Ellos están dedicados a dar más servicios de seguridad perimetral que de acción, están trabajando en los límites de Jalisco”.
Otra de las cosas que desmintió es que haya “celdas de castigo en los Ceresos”. Reconoció que sí hubo una denuncia sobre una, pero fue hace meses y se acudió de inmediato y se clausuró la misma.
“Tenemos el ofrecimiento de parte de la autoridad para acudir y ellos dicen que harán un módulo de observación al centro para que todo recién llegado esté a la vista, en lugar de celdas que determinaban de ‘observación’, pero que sí terminaban siendo de castigo y no porque los internos fueran golpeados, sino porque no había camas, ni de cemento, tampoco agua potable y corriente”.
Fue determinante al negar que ese lugar haya sido utilizado para torturar a las personas. “En lo que va del año hemos recibido 30 denuncias, se aplicó el protocolo de Estambul y sólo en uno dio positivo y no fue por esa celda, son casos de personas que llevan un proceso judicial y al denunciar malos tratos, el juzgado tiene la obligación de darnos vista y nosotros integramos la queja correspondiente”.
Para finalizar, dijo que esa celda denunciada fue clausurada y “no hubo nada, porque cuando llegamos estaba vacía”.







