“Uno de los Mandamientos es que no se Debe Matar”
Por Benny Díaz

Felipe Gutiérrez Rosales, vocero de la Diócesis de Aguascalientes (Foto: Archivo)
“La Iglesia Católica no es una institución pensada y construida en el escritorio, es una realidad viviente y por lo mismo se transforma, pero no hay que olvidar que su corazón es Cristo, por eso debemos ser fieles a los mandamientos y uno de ellos es que no se debe matar y un aborto siempre será una manera de terminar con un ser inocente”, dijo en entrevista Felipe Gutiérrez Rosales, vocero general de la Diócesis.
Gutiérrez Rosales manifestó que de ninguna manera se va a confrontar a aquellos que piensan diferente y que están a favor de que, si la mujer así lo quiere, termine con el embarazo de manera voluntaria, “pero como católicos, esto va en contra de nuestras creencias y preceptos de fe, contra los mandamientos que son las leyes que nos rigen en lo moral y espiritual”.
El vocero dijo que el mensaje para todos los fieles es que “hay que orar mucho”, porque el agravio es mucho y son leyes hechas desde otra óptica totalmente fuera de contexto de lo que debe ser el privilegiar la vida ante toda circunstancia.
Mencionó que “nosotros como sacerdotes, sabemos lo que padecen después las mujeres que se someten a esta práctica, llevan una carga moral y emocional que difícilmente pueden superar porque las marca en todos los sentidos y cuando se tiene conciencia es una culpa con la que no pueden lidiar”.
El sacerdote dijo que todos los pecados se perdonan cuando el arrepentimiento es sincero, sin embargo “hay cosas que moralmente destruyen a las personas y cuando se termina con una vida, de cualquiera de las formas, es algo muy serio de sobrellevar cuando, obvio, se tienen preceptos morales”.
Cuando se habla “de terminar con una vida hablamos desde los niños no nacidos hasta aquellos que asesinan de cualquier manera o motivo a otro ser humano, es un pecado grave”.
En cuanto a si esto debe aplicarse con la misma severidad a las personas que atentan contra su propia vida, dijo que ahí hay que analizar los atenuantes, porque hay ocasiones en que no se está bien psicológicamente y se debe actuar con tacto y dar atención espiritual para que puedan sobreponerse a las cargas que llevan arrastrando y que no les permiten encontrar la tranquilidad y paz que da Dios.







