
El automóvil Toyota Yaris que conducía el homicida
Un japonés que manejaba su vehículo “a más de 120 kilómetros por hora”, arrolló y mató a una mujer que caminaba sobre avenida Independencia, en el fraccionamiento La Arbolada, Jesús María.
La víctima mortal fue María Antonia Bonilla Alvarado, que contaba con 60 años de edad y tuvo su último domicilio en el fraccionamiento Rodolfo Landeros Gallegos.
El homicida es el nipón Machida Watara Saitama, de 25 años de edad, que conducía el automóvil Toyota Yaris plata, modelo 2016, con placas de circulación ABP-639-A.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 7:00 horas de ayer, cuando el oriental circulaba a exceso de velocidad sobre avenida Independencia con dirección al norte.
Según dijo, “se desesperó” debido al tráfico vehicular, por lo que pisó al fondo el acelerador “y comenzó a rebasar a cuanto vehículo iba delante de él, fácil iba a más de 120 por el derrape que dejó”, aseguró un vendedor de tacos que a esa hora se instalaba muy cerca del lugar.
A la altura de “las fosas corea” y el antiguo camino a Paso Jesús María, Machida perdió el control del carro para dar un giro de 180 grados y continuar su loca carrera “en reversa”.
En ese momento, la señora María Antonia se dirigía a trabajar como empleada de doméstica, caminando por la banqueta oriente de la avenida, también con dirección al norte y a ser atropellada salió proyectada varios metros y cayó en un terreno cercado.
El carro siguió su loca trayectoria, en la cual derribó un poste de Pemex y terminó estrellado contra el poste de un señalamiento de “Alto”.

Personal de Servicios Periciales retira el cuerpo de la víctima
El taquero corrió hacia el vehículo, en donde vio que el japonés estaba ileso, y luego se dirigió a la mujer, y al notar que estaba gravemente herida llamó al servicio de emergencia 911.
Al lugar se dirigieron policías estatales y municipales de Jesús María, además de socorristas del ISSEA, quienes auscultaron a María Antonia y se dieron cuenta que ya había muerto, por lo que uniformados detuvieron al conductor y lo trasladaron al Ministerio Público, al mismo tiempo que acordonaban la zona.
Posteriormente arribó personal de la Fiscalía General del Estado para dar fe del cadáver, en presencia de varios familiares de la hoy occisa que llegaron poco a poco al enterarse de la tragedia.
Al término de las diligencias del caso, peritos hicieron el levantamiento del cuerpo sin vida y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para realizar la necropsia de ley, la cual arrojó que la empleada doméstica murió de un traumatismo toracoabdominal profundo y raquimedular severo.







