Ahora fue la en la Parroquia de Nuestra Señora de la Anunciación, ubicada en el fraccionamiento El Dorado, primera sección, la que fue “visitada” por pillos, quienes se llevaron el vino de consagrar y varios objetos.
El robo quedó al descubierto la mañana de ayer, cuando el sacerdote encargado del templo llegó para comenzar con sus actividades y grande fue su sorpresa al encontrar daños “en un ventanal”.
Al revisar notó que los cacos saquearon el sagrario, llevándose todos los cáliz y dejando tiradas las hostias, por lo que inmediatamente llamó al 911.
Al santuario, ubicado en calle Guillermo Ramírez Valadez 102, atrás del monumento a Juan Pablo II, acudieron policías estatales y municipales sólo para tomar conocimiento y sugerir al párroco que acudiera a la Fiscalía General del Estado para interponer la denuncia correspondiente.







