En Venta de Cuadros al Óleo
Por Benny Díaz

Cuadros al óleo se pueden adquirir desde 400 a 5 mil pesos
El Jardín del Encino es conocido desde hace décadas como el lugar donde se pueden adquirir obras de arte a buen precio y tener en casa copias de “Los Girasoles” de Van Gogh, “La Mona Lisa” o lo que el cliente pida. Estas pinturas al óleo que son reproducciones de obras famosas tienen un valor que va de los 400 a los 5 mil pesos, según el tamaño y la madera con que se realiza el marco.
“También lo hacemos por pedido, si alguien quiere algo en especial nos trae una muestra, ya sea una foto de revista, postal o lo que sea, lo único que pedimos es que sea a color y con buena resolución para poder captar los detalles”, cuenta Miguel Alejandro Céspedes García.
Miguel estudió pintura en la Casa de la Cultura “hace ya casi 26 años”, desde entonces descubrió que podía ganarse la vida realizando cuadros por pedido u obras de flores, frutas y hasta religiosas.
“Las que más se venden son las de flores y frutas, a la gente le gusta adornar sus casas con ese tipo de cuadros, luego están las religiosas, pero esas cada vez se piden menos; después están las de reproducción: La Mona Lisa y Los Girasoles de Van Gogh son los favoritos”, cuenta.
Asegura que hay clientes que llevan años mandando hacer reproducciones para luego revenderlas en galerías: “Es que mire, ellos le ganan más, pero se les hace descuento porque son personas que me compran desde hace 10, ocho o cinco años”.
Céspedes García afirma que “no tuve aspiraciones de convertirme en pintor de obra inédita, porque esos viven del presupuesto gubernamental, de las becas culturales o de plano andan malbaratando sus cuadros cuando no tienen ni para comer, porque la verdad se necesita ser muy famoso para que una pintura valga mucho… o de plano haber muerto como les ha ocurrido a muchos, como el mismo Van Gogh”.
En el recién remodelado Jardín del Encino encontró espacio para vender sus obras: “Antes había otros compañeros que llegaron aquí y la gente fue relacionando el lugar y ya no nos quisimos mover a otro lado.
Ahora ya contamos con permiso del Ayuntamiento; después comenzaron a llegar los que venden artesanías, collares, juguetes, comida y esto se volvió un lugar obligado para los que gustan de comprar estas cosas”.
El Jardín del Encino inaugurado el 16 de septiembre de 1890. Tiene una inscripción en azulejo, rememorando tanto la fundación del barrio de Triana, que tuvo lugar el 7 de junio de 1565, como a su primer colono: Don Hernán González Berrocal.
Consiste en un pequeño jardín arbolado con pinos, palmas y algunas flores. Lo decoran algunas bancas de hierro y una fuente central con azulejos.







