Fracasó el amparo que interpuso el asesino Óscar Miguel Flores Díaz, para que fuera declarado insano y liberado, pero finalmente se reafirmó la condena en su contra de 22 años, un mes y 15 días tras las rejas.
El crimen se cometió el 10 de abril de 2019, entre las 9:00 y las 13:00 horas, en una vivienda ubicada en el fraccionamiento Santa Elena, en donde se encontraba Óscar Miguel en compañía de su tío José Guadalupe Díaz Narváez, haciendo trabajos de pintura albañilería.
En determinado momento llegó el hoy finado José de Jesús Medina López, quien llegó a reclamarle a Díaz Nárvaez por no haber concluido un trabajo, comenzando a discutir.
Óscar Miguel no soportó que insultaran a su familiar por lo que tomó un martillo y cometió el crimen.
Acto seguido, se apoderó de dos teléfonos celulares Motorola y una palm, y luego él y su tío se cambiaron de ropa y se retiraron a su domicilio donde permanecieron un tiempo y luego escaparon de la ciudad.
Sin embargo, las autoridades lograron atrapar a José Guadalupe y para no perjudicarlo el homicida se decidió entregar en Encarnación de Díaz, Jalisco.
Derivado del desahogo de pruebas en el proceso penal con relación al homicidio, el juez segundo penal dictó la sentencia condenatoria en contra de Óscar Miguel, por homicidio doloso calificado con ventaja y brutal ferocidad y robo calificado.
Posteriormente, se interpuso un amparo para hacer creer que Flores Díaz padecía de sus facultades mentales, para lograr ser excarcelado, sin embargo se comprobó que actuó con plena conciencia de sus actos, por lo que el magistrado refrendó la condena.







