“Se Puede Decir que Está Controlado”
Por Benny Díaz

Manuel Alejandro González Martínez, titular de la Sedrae (Foto: Archivo)
Hasta hace no mucho tiempo el abigeato era una práctica común en los municipios del interior, los ganaderos se quejaban de sufrir robos constantes y masivos de ganado con pérdidas importantes, interponían denuncias y prácticamente no servía de nada, porque no se recuperaban los animales y menos el dinero.
Ante esta situación, Manuel Alejandro González Martínez, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroempresarial (Sedrae), dijo en entrevista colectiva, que “ha disminuido en cuanto a los robos masivos de 40 o 50 cabezas en una sola noche, como ocurría en el pasado. Esta situación ya no se ha presentado, al menos en la entidad, aunque no se baja la guardia”.
Esto gracias a que se pusieron sanciones más severas para aquellos que se dedicaban a esa actividad y también a que los ganaderos estuvieron de acuerdo en acatar la medida de aretar a los animales y las guías electrónicas, que ya son obligatorias en todas las Asociaciones Ganaderas y “de esta manera, ningún animal puede transitar por ninguna carretera o camino si no se acredita debidamente a quién pertenece”.
Manuel Alejandro González Martínez dijo que “también ayudó la coordinación de las corporaciones policiacas, pues están atentos a cuando se transporta ganado; de inmediato se pide la guía electrónica y si no se tiene, se detiene a quien lo lleve”.
“El problema es que los afectados no ponen denuncia, precisamente porque esto ocurre entre vecinos; entonces como es poco lo que se llevan, prefieren dejar las cosas así, y por eso es difícil frenarlo”.
El titular de Sedrae comentó que en cualquier rastro se pide el aretado y la guía electrónica para sacrificar al animal, así que si los roban y en el caso de que no los detengan en el camino, si quisieran matar al animal para venderlo como carne; tampoco pueden, porque “todos los rastros deben pasar una lista de las cabezas de ganado que son sacrificadas cada día”.
De esa manera, los ganaderos tienen más tranquilidad y certidumbre, además de que las medidas han sido más que efectivas, porque es un delito que ya prácticamente “ha desaparecido” y aquellos que lo cometen, generalmente vienen de otro estado y actúan de noche, pero aún así están atentos en las carreteras y caminos con constantes patrullajes de las diferentes corporaciones policiacas.







