“Por Pobreza o Porque no son Deseados”
Por Benny Díaz

Nancy Xóchitl Macías Pacheco (Foto: Archivo)
“En el DIF Estatal se trabaja en todos los reportes que se reciben por maltrato y abandono a menores, generalmente son de parte de los padres o cuidadores, que forman parte de su familia y que no tienen o no quieren brindarles el tiempo, atención y cuidados que se requieren”, dijo en entrevista colectiva Nancy Xóchitl Macías Pacheco, directora de dicha institución.
Velar por el bienestar de los infantes es una de las prioridades del DIF Estatal, sobre todo cuando son muchos los retos que se deben enfrentar; pues los padres que tienen que salir a trabajar dejan a los infantes al cuidado de terceros o, lo que es peor, solos.
En el DIF Estatal se reciben denuncias, en su mayoría anónimas, de casos de maltrato y abandono, y a todas se les da seguimiento y se abre un expediente para que quede un antecedente, por si en el futuro continúan los malos tratos y hay que ir a juicio; sin embargo, esto ya se deja como última opción, porque se buscan los mecanismos para que las familias puedan permanecer unidas.
Son en promedio 50 reportes al mes, “de los cuales todos son atendidos. La mayor incidencia es por falta de cuidados; con esto se refiere a que se queden solos, porque, como los padres trabajan, los niños no asisten a la escuela, andan sucios o pasan la mayor parte del tiempo en la calle”.
Para lograr que las familias puedan estar lo mejor posible, se hace un trabajo integral que inicia con el departamento de Trabajo Social.
Se corrobora con visitas a los domicilios si existe el maltrato y, si es así, se cita a los padres para dialogar con ellos y saber la problemática de cada caso en específico.
De ser necesario se les brinda terapia psicológica en familia y de manera individual, para así ir sanando heridas emocionales y crear lazos fuertes de unidad entre los integrantes. Por eso es que se agotan todas las posibilidades, dependiendo de la problemática familiar.
Por ejemplo, si alguno de los padres, o quien esté a cargo de ellos, tiene algún tipo de adicción, se busca a otros familiares que puedan hacerse cargo de los niños mientras se les brinda terapia psicológica y talleres de educación familiar para cambiar el entorno.
Cuando hay un reporte de maltrato “se abre un expediente y éste no se cierra; se da continuidad y hay visitas, dependiendo de la situación, semanales, quincenales, trimestrales y en ocasiones semestrales, para verificar el estado físico y emocional de los menores”.







