*Felipe Muñoz Vázquez, avaló la “verdad histórica” de Murillo Karam.
*“Me extorsionó para no dañar a mi familia”, acusa Javier Duarte.
*Protector de Mario Villanueva y Amado Carrillo desde hace 21 años.
*Señalado por la CNDH como uno de los más crueles torturadores.
*Protector de contrabandistas, “pirateros” y plagiarios.
*Banda de agentes federales plagiarios, vinculada al exfuncionario.
Por Staff Sol Quintana Roo/ La Opinión de México/ Sol Yucatán/ Sol Campeche

Felipe de Jesús Muñoz Vázquez
Nuevamente, como ha ocurrido al menos en media docena de ocasiones, Felipe de Jesús Muñoz Vázquez, ex subprocurador de Investigación de Delitos Federales, es investigado otra vez, ahora por la Fiscalía General de la República; acusado por el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa de haberlo extorsionado para no dañar a su esposa, sus hijos y su padre y de ser una de los más sádicos torturadores.
Las indagatorias corren a cargo de personal bajo las órdenes del doctor Alejandro Gertz Manero, titular de la FGR, que parece dispuesto a limpiar el “cochinero” que le heredara Alberto Elías Beltrán, encargado de despacho de la desaparecida Procuraduría General de la República, y también señalado por el ex mandatario estatal, de haberlo presionado para que se declarara culpable y se sujetara a un proceso abreviado.
Independientemente de esa averiguación, hay otra carpeta de investigación de la FGR, en torno a cinco agentes de a la Policía Federal Ministerial, detenidos en mayo pasado, por el secuestro de un empresario en la Alcaldía de Miguel Hidalgo, en el mes de enero.
Los ahora ex federales estaban adscritos a la Unidad Especializada en Investigación de Delitos de Comercio de Narcóticos Destinados al Consumo Final, quienes en sus declaraciones ministeriales relacionaron al ex subprocurador como uno de los personajes vinculado a los “trabajos” (secuestros) que llevaban a cabo.
Duarte de Ochoa acusó que Muñoz Vázquez lo extorsionó bajo amenazas de dañar a su esposa Karime Macías Tubilla, a sus padres, María Cecilia de Ochoa y a Javier Duarte Franco, así como a sus hijos, Carolina y Javier, además de que tenía que declararse culpable para reclasificarle el delito, con lo que obtendría una condena más baja, situación que así sucedió ya que finalmente Duarte de Ochoa, que recibiría al menos 20 años de cárcel, fue condenado sólo a nueve años.
En la revisión de las actuaciones del ex subprocurador, a su paso por la desaparecida PGR, se ha descubierto que incurrió en la obstaculización y omisión de diligencias, en retrasar diversos casos para permitir que prescribieran, en el archivo indebido de expedientes y en otros actos que revelan desempeño irregular en la función pública.
Esos son tan sólo algunas de las acusaciones que a la fecha pesan contra Felipe de Jesús, aunque a lo largo de 25 años por distintas instituciones impartidoras de justicia, ha acumulado toda una cadena de denuncias como torturador, protector de narcotraficantes contrabandistas y “pirateros”, entre otros señalamientos.
En un cuarto de siglo dentro del servicio público, Felipe de Jesús Muñoz Vázquez ha recorrido varias instituciones bajo diferentes cargos, principalmente en la desaparecida PGR, dependencia de la que ha salido en siete ocasiones en circunstancias desfavorables y bajo investigación, sin embargo en todos los casos ha sorteado con éxito las acusaciones bajo el argumento de estar bien “apadrinado”, situación que si bien podría ser cierta con los gobiernos priistas y panistas, con el arribo del nuevo gobierno podría cambiar diametralmente.
En la extinta PGR, fue subdelegado de Procedimientos Penales en Quintana Roo; director general del Ministerio Público Especializado, director de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra los Derechos de Autor y Propiedad Industrial (UEIDDAPI); titular de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Fiscales y Financieros y subprocurador de Investigación Especializada en Delitos Federales en dos ocasiones.
Hace 25 años, cuando sólo era un funcionario de nivel medio en la PGR, se le relacionó con el Cártel de Juárez del desaparecido Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos” y durante su paso en otros cargos en la misma institución, fue señalado como protector de contrabandistas, de fabricantes de “piratería” y extorsionador de bodegueros de Tepito, entre otros.
Fue también procurador de Aguascalientes y de Colima, donde lo mismo se le señaló como protector de grupos criminales, que, como uno de los más sádicos torturadores en la historia de ambos estados, lo que le originó sendas recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, recomendaciones que a la fecha no se han acatado.
En 1998, cuando Felipe de Jesús sólo era un funcionario de menor nivel dentro de la desaparecida institución, ya era relacionado con la delincuencia organizada.
En el libro “Los Capos”, del periodista y escritor Ricardo Ravelo, uno de los especialistas en narcotráfico, con reconocimiento a nivel nacional e internacional, el nombre de Felipe Muñoz Vázquez aparece en la página 75.
“(…Otros nombramientos realizados por Rafael Macedo (general Rafael Marcial Macedo de la Concha), también derivaron en críticas y cuestionamientos, como el de Felipe Muñoz, quien estuvo a cargo de las investigaciones sobre el decomiso de mercancía pirata, de donde fue despedido por el subprocurador (visitador) Carlos Vega Memije, por presuntos malos manejos.
Felipe Muñoz estaba bajo sospecha desde 1998, cuando la PGR inició la investigación contra el entonces gobernador de Quintana Roo, Mario Ernesto Villanueva Madrid, por sus vínculos con el Cártel de Juárez.
Sobre Muñoz, subdelegado de Procedimientos Penales “B” y Jorge Peña Sandoval, delegado de la PGR en Quintana Roo, pesaban las sospechas de haber brindado protección a Villanueva Madrid y de haberlo alertado sobre su captura para que pudiera huir.
Ambos personajes, Peña y Muñoz, fueron vistos cuando salían de una casa donde se escondía Villanueva Madrid que ya era buscado por la PGR y por la Interpol, dentro y fuera de México.
En ese tiempo, la oficina de la Drug Enforcement Administration (DEA), en Yucatán, a cargo del agente Jaime Camacho, tenía en su poder un video en el que se acreditaba la relación de Felipe Muñoz y Peña Sandoval con Alcides Ramón Magaña, “El Metro” (sentenciado a 47 años de prisión), uno de los principales lugartenientes del desaparecido Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos” y líder de la célula del Cártel de Juárez que operaba en Cancún bajo el cobijo de Mario Villanueva.
Pero ello sólo una de tantas puntas de la madeja en la trayectoria de Muñoz Vázquez, quien desde que incursionó en el servicio público se ha visto inmiscuido en asuntos poco claros.
Al inicio de la administración del gobernador de Aguascalientes, Carlos Lozano de la Torre, a fines de 2010, Muñoz Vázquez fue nombrado procurador y en marzo de 2015 fue designado titular de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), por la entonces procuradora general de la República.
En ese cargo duró menos de medio año, luego de ser nombrado secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, por el titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, cargo que también tuvo que dejar en menos de dos meses, al no ser ratificado por el Senado, pero casi enseguida ocupó la titularidad de la Procuraduría del estado de Colima, donde prometió que en seis meses bajaría el índice de homicidios violentos.
Sin haber cumplido su promesa, se vio obligado a renunciar a los ocho meses, lapso en el que se cometieron 427 homicidios violentos y la entidad pasó a ocupar uno de los primeros lugares en el país en violencia e inseguridad.
A su paso por la Unidad Especial de Investigaciones en Delitos de Derechos de Autor y Propiedad Industrial e Itelectual (UEIDDAPI), luego de un operativo en el barrio de Tepito, en una bodega del número 40 de las calles de Florida, quedó al descubierto toda una mafia de ex ministerios públicos federales.
Durante las acciones se aseguraron 12 mil pares de zapatos deportivos Nike, de la empresa KIA Sport, porque eran “piratas”, aseguraron.
En el curso de las investigaciones, la compañía acreditó que la mercancía decomisada no era apócrifa, ni producto del contrabando o robada, por lo que se vieron obligados a regresar los tenis, sólo que nada más aparecieron 6 mil, el resto se los había repartido gente de Muñoz Vázquez, entre ellos los ex Ministarios Públicos Federales, Jorge Romero y Jesús Ortiz, así como el hermano de éste, Orlando Ortiz, cercanos al entonces llamado “zar antipiratería”.
José Chrystian López Cruz, empresario y socio de la firma KIA Sport, denunció que no era la primera vez que los robaban y mostró un inventario fechado el 12 de abril de 2006 con fotografías de los saqueos, por lo que decidieron presentar su denuncia.
En aquella ocasión, Muñoz Vázquez se mostró sorprendido y se dijo extrañado, ya que era la primera vez que reclamaban la mercancía, puesto que si era ilegal, los que la comercializan se delatarían.
Bajo esa perspectiva, podría suponerse que en todos los demás aseguramientos de mercancía ilegal el reparto de la misma era indiscriminado, sólo que en esos casos podían apoderarse de lo que quisieran, toda vez que su ilegalidad impedía que hubiera reclamaciones de lo asegurado.
Se habló de que a principios de 2003, durante un operativo de la Agencia Federal de Investigaciones, en el centro nocturno “El Clóset”, fue videograbado Felipe de Jesús, en compañía del dueño del antro, de uno de los más poderosos fayuqueros de Tepito y de un abogado defensor de contrabandistas.
Todos estaban en estado de ebriedad y Felipe de Jesús, soberbio e insolente, presumió su cargo de director de la UEIDDAPI y amenazó con cesar a quien se atreviera a detenerlo.
El encargado del operativo se comunicó a la superioridad y recibió órdenes de la Dirección General, a cargo entonces de Genaro García Luna, de “no molestar a los señores”, por lo que tuvieron que dejarlos libres.
Durante su paso por la Subprocuraduría de Justicia de Ecatepec, en el Estado de México, Muñoz Vázquez fue denunciado por prácticas de tortura durante su encargo, acusaciones que no prosperaron, pero donde se mostró como uno de los más crueles y sádicos torturadores fue en los estados de Aguascalientes y Colima.
Tras investigar las denuncias de 19 personas detenidas por la Policía Ministerial de Aguascalientes, cuando Felipe Muñoz Vázquez era procurador, la CNDH concluyó que se acreditaban los señalamientos contra el funcionario por diversas violaciones a los derechos humanos.
La recomendación 17VG/2019 de la CNDH, detalló que Muñoz Vázquez cometió diversas vejaciones, tocamientos sexuales y torturas cuando fue procurador de Justicia de Aguascalientes, en el sexenio del priista Carlos Lozano de la Torre.
Refiere a 19 víctimas de detención arbitraria, tortura, trato cruel, inhumano y degradante, así como tortura sexual y señala directamente al entonces procurador (identificado como AR1), de haber participado personalmente en los actos de tortura y violencia sexual.
Una mujer identificada como V2 (víctima 2), relató:
“ (…) pedí un vaso de agua y uno de los ministeriales se acercó con el vaso de agua pero yo apenas podía caminar, me dolían mucho las piernas, mi panza y un dolor muy fuerte en mi vagina (…) Se acercó un hombre por atrás, yo estaba esposada (…) Con la sola introducción de un hisopo en mi vagina el médico dijo que tenía desgarrada mi vagina producto de una violación (…) [AR1] me dio un beso en el cachete (…) me jaló la blusa y metió su mano, me agarró un pecho y me lo apretó”.
Otras de las víctimas relataron lo siguiente:
Un agente me aventó contra la mesa (…) me empezó a pegar, a aventarme, a patearme en el abdomen, vientre bajo, en las piernas, que me hizo caer de rodillas, otro me jaló el cabello (…) Estaba hincada (…) el procurador (…) me tomó otra vez del cabello y me aventó (…) me volvieron a dar cuatro patadas diferentes hombres, después el procurador me golpeó con algo en la cabeza y perdí el conocimiento (…) me senté y sentí un dolor muy fuerte en mi vientre”.
Otra mujer que obtuvo su libertad el 14 de diciembre de 2017, denunció que fue asfixiada en varias ocasiones durante su detención y tres elementos de la Policía Ministerial la desnudaron completamente, (y) le introdujeron los dedos en la vagina diciéndole que la iban a matar.
“‘¡Esta se cree muy huevuda!’ (…) pues me dijeron: ‘¡Nada más se hace pendeja’ (…) se empezaron a burlar todos (…) Me dijo: ‘¡Pues si no me firmas voy a ir por tu familia, al fin de cuentas ya sé a qué se dedican! ¡Yo sé que están trabajando ahorita y yo los puedo chingar, así que tú decides!’ (…) llegó un ministerial y se sentó delante de mí y en su escritorio tenía un arma, agarró el arma y me apuntó en mi cabeza y me dijo: ‘¡Si yo quiero te mato y te aviento por ahí, en algún baldío, y luego te pongo un cartelón: La matamos por perra, ajuste de cuentas, ¿como ves?”.
Una más que fue detenida en 2011, acusada de robo calificado, dijo que está embarazada, con seis semanas de gestación, cuando fue torturada, pero el médico legista que lo dejó asentado no adjuntó las pruebas médicas que permitieran asegurar el diagnóstico. Sólo fue atendida por un sangrado transvaginal 47 días después de su detención.
“Me tiraron al suelo y sentí que me quitaron la ropa de la cintura hacia abajo, sentí que me introdujeron algo en mi vagina, sentí que no era un pene, pero sí era algo duro como un tubo, sentí mucho dolor y como que me escurrió algo entre las piernas”.
Las tres mujeres señalaron que el entonces procurador de Aguascalientes las obligó a firmar la declaración en la que se autoincriminaron, además de que no les fueron proporcionados los certificados médicos durante su periodo de arraigo, cuando fueron agredidas por los ministeriales.
De las 19 víctimas, nueve permanecen recluidas desde 2011 y 2012. Todas permanecieron presas entre uno y siete años; mientras que 10 denunciaron haber sido víctimas de tortura y abuso de autoridad; una denunció violación sexual.
Las denuncias formales por tortura presentadas por dos víctimas que actualmente están recluidas, se encuentran en reserva de diligencias desde 2017, por falta de pruebas. En otras denuncias se determinó no ejercer acción penal por dichas violaciones, todas en el periodo de Muñoz Vázquez como procurador.
A principios de 2016 fue nombrado procurador de Colima, donde prometió que bajaría los índices delictivos en sólo seis meses, sin embargo, transcurrieron más de ocho meses y la situación se agravó, por lo que entre críticas tuvo que renunciar.
Se documentaron también los casos de cinco policías municipales de Aguascalientes y un tendero, detenidos en 2011 por presuntos nexos con el grupo delictivo La Oficina, lo que testificaron que Muñoz Vázquez se encontraba presente y dio las órdenes cuando fueron golpeados en el “gimnasio” de la procuraduría local.
Un policía contó que el procurador traía unas hojas con algo escrito a mano y mencionó un nombre. Otro policía levantó la mano y contestó que era él. Enseguida varios sujetos encapuchados y armados lo rodearon y le ordenaron: “¡Pon las manos atrás, hijo de tu puta madre!”, en tanto que otro uniformado tuvo que recibir atención psiquiátrica por depresiones y estrés postraumático, como resultado de la tortura.
Los seis acusados estuvieron presos casi dos años. Entre 2013 y 2014 recibieron el auto de libertad y, aunque presentaron denuncias por el delito de tortura, en 2013 y 2015 se determinó no ejercer acción penal en contra de los responsables.
En otros casos las víctimas fueron sustraídas de sus domicilios con violencia. A ninguna se les mostró la orden de localización o presentación del Ministerio Público en su contra, además se violentó su derecho a la presunción de inocencia y no se les informó de su derecho a comparecer con un defensor particular. Después permanecieron
incomunicadas.
Otra constante fue que al poner a disposición a las personas detenidas, los ministeriales reportaban que se habían resistido al arresto y habían corrido por lo que se caían, se aventaban a una zanja o bien se aventaban de la camioneta en la cual los llevaban asegurados, por lo que todos presentaban lesiones al declarar.
Antes, el 15 de junio de 2011 fue encontrada una cabeza humana, a un lado de una tienda Oxxo, en una hielera, en el cruce de las carreteras que conducen a San José de la Ordeña y al Relleno Sanitario de San
Nicolás, en Aguascalientes.
La cabeza resultó ser de Israel Muñoz Marmolejo, sobrino de Felipe de Jesús Muñoz Vázquez, con el siguiente narcomensaje:
«La Oficina no perdona traiciones este puto fue el que organizó el secuestro del superintendente de PEMEX, Raúl Meza Martínez. Cárteles Unidos. Atte: La Oficina».
Cinco días después, en las inmediaciones de Cañada Honda, se localizó el cuerpo. Tenía clavado un puñal en el pecho que sostenía otro mensaje: “Por haber traicionado a mi compadre «El Moto» «El Tonaca» Cárteles Unidos Atte. La Oficina”.
Previamente habían sido difundidos videos en YouTube y en las redes sociales, donde aparecían Israel Muñoz Marmolejo y también Carlos Alberto Muñoz Marmolejo (a la fecha desaparecido), ambos sobrinos de Muñoz Vázquez. También se encuentra desaparecido, Luis Gerardo Muñoz Marmolejo, otro sobrino del entonces procurador.
En los interrogatorios que llevan a cabo sus presuntos asesinos, señalan directamente a su tío Felipe de Jesús como quien les ordenaba asesinar.
En el primer video aparece Israel Muñoz Marmolejo, golpeado y torturado, y es interrogado por integrantes del grupo «La Oficina», brazo ejecutor del Cártel Jalisco Nueva Generación:
¿Cómo te llamas?
-Israel Muñoz Vázquez.
¿Quién es tu tío?
-El procurador Felipe Muñoz Vázquez.
¿Quién mandó matar a Óscar el del IV Centenario?
-Mi tío el procurador.
¿Qué les dijo el procurador?
-Que me pusiera de acuerdo con el comandante Ibarra.
¿Con quién lo mandó matar?
-Con el comandante Ibarra.
¿Quién es el comandante Ibarra?
-El director de la policía judicial de Aguascalientes.
¿Cómo se llama el comandante?
-Ricardo Martínez Ibarra.
¿Dónde lo mandó matar?
-En los Altos de Jalisco.
¿Dónde hablaste con el comandante?
-Mi tío el procurador me dio su número de teléfono.
¿Qué les dijo el comandante Ibarra?
-Que organizara una pelea de perros fuera de aquí, del estado de Aguascalientes y que cuando la hiciera, le dijera cuándo y en dónde iba a ser y que ya de ahí él se encargaba de lo demás.
¿Por qué lo mataron?
-Porque mi tío dijo que iba a hacer una limpia aquí en el estado de
Aguascalientes.–
¿Dónde veían ustedes a su tío el procurador?
En la casa de su papá, en avenida Independencia.
¿Qué pasó ese día?
-Estábamos en una pelea de perros cuando de repente salió Oscar con otros dos amigos, se fue a su camioneta cuando de repente entró el comandante Ibarra y un comando armado y comenzaron a disparar, mataron a Óscar, hirieron a otro señor en un hombro, a una niña de 9 años y a otra señora le dieron también.
-Dile cual es el mensaje.
-Tío si no renuncian tú y el comandante en siete días, van a empezar a matar a todos, a nuestros papás, nuestros hijos y hermanos, saben dónde vivimos tío, ayúdanos, no nos dejes tío nos van a matar.
En el otro video es interrogado Carlos por dos sujetos armados con «cuernos de chivo» a quienes no se les aprecia el rostro:
¿Cuál es tu nombre?
-Carlos Alberto Muñoz Marmolejo.
¿Cómo te dicen?
-«El Charlie».
¿Quién es tu tío?
-El procurador Felipe Muñoz Vázquez.
¿Qué hizo tu tío?
Mandó levantar a Raúl Meza Martínez superintendente de PEMEX, con gente del comandante Ricardo Martínez Ibarra, donde involucran a cinco integrantes de «La Oficina».
¿Por qué?, ¿quién pone (informa) a tu tío?
-Luis Gerardo Muñoz Marmolejo, mi hermano.
¿Es el que pasa la información?
-Pasó la información que el superintendente les vendía producto a
gente de «La Oficina».
¿Qué más?
-Les vendía diésel abajo del agua.
¿Cuántos integrantes están involucrados?
-Involucran a cinco integrantes de «La Oficina».
¿Quieres mandarle un recado a tu tío?
-Tío tiene una semana para que renuncie y se vaya de ahí usted y el comandante Ricardo Martínez Ibarra, ya les di toda la información de su familia.
Posteriormente sería detenido un sujeto de nombre Daniel Fernández Domínguez, “El 7” y/o “El Pelacas”, en Puebla, por la comisión de otros delitos ajenos a lo ocurrido con los sobrinos de Muñoz Vázquez.
Sin embargo, el ser interrogado, dijo ser el líder de la organización criminal “La Oficina” que operaba en Aguascalientes y confesó ser el autor intelectual y material del secuestro y homicidio de uno de los sobrinos del procurador.
En esa ocasión declaró Muñoz Vázquez en rueda de prensa: “Quiero dejar muy en claro que jamás he ordenado a alguno de mis subordinados, en este o en cualquier otro caso, la comisión de conductas delictivas”.
Ya de regreso en la PGR y en lo referente a las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Muñoz Vázquez defendió a capa y espada la “verdad histórica” del ex procurador Jesús Murillo Karam, hipótesis que se ha ido desmoronando conforme avanzan las investigaciones.
Esa es parte de la nebulosa y polémica trayectoria de Felipe de Jesús Muñoz Vázquez, que ahora, sin cargo y sin “padrinos”, tras su cese disfrazado de renuncia a principios del pasado mes de junio de la FEIDF, deberá afrontar las acusaciones y señalamientos que, paradójicamente, lleva a cabo su sucesor, aunque como encargado de despacho, Juan Ramos López.




