En menos de ocho horas se consumaron los suicidios 84 y 85 del año, al ahorcarse dos hombres se ahorcaron en sus respectivos domicilio.
Los que escaparon por la puerta falsa fueron Luis Rafael Durán Torres, que contaba con 25 años de edad, vecino del fraccionamiento Villas de Nuestra Señora de la Asunción y el lavacoches Ángel Francisco Silvestre Trinidad, de 32, que radicaba en la colonia Vicente Guerrero.
En el primero de los casos, alrededor de las 4:00 horas de ayer domingo, policías municipales del Destacamento Jesús Terán norte y paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil, recibieron el reporte de que una persona se había ahorcado en su casa localizada en la calle Agustín Romo Martínez 113, en el sector Estación del fraccionamiento VNSA.
Cuando llegaron, los recibió Uriel de Jesús Durán Torres, de 27 años de edad, quien les dijo que al llegar a la casa de su mamá, estuvo tocando a la puerta y al no obtener respuesta, se brincó por la azotea.
Que al descender al patio trasero, encontró a su hermano suspendido del cuello con un cable eléctrico, amarrado a la protección de una ventana, por lo que inmediatamente lo descolgó y llamó al servicio de emergencia 911.
Los uniformados y paramédicos entraron a la casa para confirmar la muerte de Luis Rafael, que protagonizó el suicidio 84 del año y doceavo del mes y posteriormente salieron para acordonar el lugar.
Se logró conocer que el muchacho estaba enfrentando severa depresión, desconociéndose los motivos, incluso dejó un recado póstumo, mismo que fue ocultado por las autoridades.
Suicidio 85
Siete horas más tarde, alrededor de las 11:00 horas, fue requerida la presencia policial y de paramédicos, en la casa 104 de la calle Manuel Márquez, en la colonia Vicente Guerrero, ya que una hombre “intentaba” quitarse la vida.
Cuando llegaron policías de la Delegación Insurgentes y socorristas de la Cruz Roja Mexicana, se dieron cuenta que la tragedia se había consumado.
Ángel Francisco Silvestre Trinidad, quien era soltero y lavacoches, se había quitado la vida ahorcándose con un cable eléctrico negro, siendo descubierto y descolgado el cuerpo por sus familiares.
En los dos casos, elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios Culposos, acudieron para dar fe de los cadáveres y los trasladaron al Servicio Médico Forense para practicarles la necropsia de ley.







