“Estamos en Espera que Funcione la Sader”
Por Benny Díaz

María Guadalupe Díaz, presidenta del Consejo Nacional Independiente de Campesinos Ecologistas (Foto: Archivo)
A unos días de la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador al estado, “queremos creer que pronto abrirá los programas de apoyos federales para el campo, porque dijo que habría mucho apoyo pero no hay nada claro, porque en las oficinas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) no existe dirigente y es falso que los que están den soluciones”, dijo María Guadalupe Díaz, presidenta del Consejo Nacional Independiente de Campesinos Ecologistas.
Desde que tomó posesión de dicho cargo, dijo que se han encontrado con todo tipo de inconvenientes para tener acceso a los programas.
“Primero que por las reglas de operación que habían que definirse, luego por la veda electoral y ahora porque todavía no hay quién se haga responsable de la Sader. El que está como encargado dice que hay que esperar a que llegue quien será nombrado como titular y mientras tanto, todo sigue parado”, afirmó.
Se le cuestionó si se debe a que como consejo no pueden hacer nada, ya que todo será de manera directa con los productores, a lo que respondió: “Nuestro trabajo consiste en asesorar a las personas. Hay quienes no saben nada, ni siquiera como llenar documentos como debe de ser, y es a ellos a quienes se les da acompañamiento para que pueden tener acceso a todo lo que sea necesario”.
El Consejo Nacional Independiente de Campesinos Ecologistas se dedica a trabajar con aquellos que no están organizados en ningún grupo, tampoco tienen acceso a ningún apoyo, generalmente porque ignoran que existen y no saben cómo acceder a ellos.
“Estamos hablando de que trabajamos con personas de las comunidades más alejadas de los municipios, personas que tienen por ejemplo una vaca, dos chivos o una pequeña parcela y que de eso sobreviven”, expresó.
María Guadalupe Díaz dijo que su actividades no tiene la finalidad del “intermediarismo” del que tanto se quejaban y por eso se quitó a todas las organizaciones campesinas para que tramitaran apoyos, los cuales, en su mayoría, no llegaban a quienes debían.
“Nosotros trabajamos de otra manera. Primero enseñamos a las personas cómo sacar el máximo provecho de lo que tienen, que puedan acceder a una mejor calidad de vida y alimentación. También les damos pláticas sobre nutrición y mostramos las diversas opciones que tienen para cocinar con lo que tienen, o también que pueden hacer trueques con los vecinos y así todos beneficiarse”, dijo.
Aunado a todo eso –afirmó− que se les brinda atención médica general y si se detecta algo más severo los canalizan para que reciban consulta y tratamiento gratuitos o que se les cobre lo mínimo.
Además, “se les da asesoría psicológica, porque a esos lugares nadie llega y si estamos hablando que la salud mental está pasando por una crisis severa, en estos lugares se han detectado casos muy serios de depresión, ansiedad y muchas otras que llevan trastornos más severos”, concluyó.







