Un treintañero pretendía morir atropellado por el tren pero, al cambiar súbitamente de decisión, sólo fue golpeado por una saliente de la mole de acero.
Cerca de las 23:00 horas del jueves, Víctor Manuel Franco Rincón, de 30 años de edad, se sentó en las vías situadas a la altura de la calle Jesús Yurem, en la colonia Ojo de Agua.
Pero cuando se acercaba la máquina 4570, que se dirigía a Rincón de Romos, el conductor Mario Alberto Jiménez accionó el claxon, lo que en cierta forma hizo reaccionar al treintañero, quien se puso de pie para ponerse a salvo.
Sin embargo, uno de los fierros de la locomotora logró golpearlo y Víctor Manuel cayó al suelo.
Paramédicos de la Cruz Roja Mexicana le brindaron los primeros auxilios a lo
trasladaron al hospital Tercer Milenio, donde su estado de salud se reportó estable.







