“Todos Tenemos Derecho a una Vivienda Digna”
Por Benny Díaz

Diputada Karina Banda Iglesias, diputada local (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
El hacinamiento en el que viven miles de familias en Aguascalientes es el detonante que lleva a malas conductas en el ser humano y es caldo de cultivo para “que se generen actos de violencia, violaciones sexuales y todo tipo de cosas negativas, porque no hay intimidad entre los integrantes que viven en casas de 33 metros cuadrados”, dijo en entrevista colectiva la diputada Karina Banda Iglesias.
Es por eso que ella se dio a la tarea de realizar una investigación con un etólogo, que es el especialista que estudia el comportamiento de los animales en sus medios naturales y luego en el zoológico, donde son hacinados y ven el cambio conductual al ser llevados a un medio artificial.
Esto se hizo con los humanos y cómo las características negativas evolucionan para la supervivencia en este tipo de ambientes, en donde cabe destacar que la etología humana se diferencia de la psicología y la sociobiología.
El objetivo es estudiar la conducta, el instinto de las relaciones con el medio y así ven aspectos como la agresividad, apareamiento, desarrollo del comportamiento, vida social, etcétera.
Así fue como a la diputada le mostraron fotografías e infografías, en donde descubrieron que las casas de interés social no son las más adecuadas para que viva una familia, por ejemplo de seis integrantes, en donde tienen una o dos habitaciones.
Lo que es peor, hay casos en donde vive más de una familia en un lugar así y es cuando “comienza la violencia, las violaciones sexuales de padres a hijas, primos a primas, tíos, etcétera”, mencionó Karina Banda.
La legisladora mencionó que todo esto no surgió de ella, sino que es el resultado de los estudios que hizo el etólogo “y ahí están las fotografías, el tema es fuerte y tenemos que buscar soluciones a estas situaciones y sus consecuencias”.
Lamentó que se haya hecho esa ley en donde las viviendas deben tener 33 metros cuadrados y “como son de interés social, la reglamentación no se cumplió con base al interés social y se malinterpretó.
Por eso, de la mejor manera, hay que encontrar la forma de que en estos fraccionamientos, que no tienen ni un árbol y se los demostré con fotografías de cómo están viviendo las personas, si hay casas deshabitadas tenemos que hacer la diferencia”.
Para que las familias vivan en un espacio adecuado, según Karina Banda, deben tener 56 metros cuadrados y 120 de terreno, “va a ser complicado y vamos a entrar a una rebatinga, pero todos tenemos derecho a una vivienda digna y una vida decorosa.
Un ejemplo claro de que los espacios pequeños no son lo mejor está en los estudios de Japón, en donde tienen casas súper reducidas y el efecto que causó en suicidios”, concluyó.







