El hallazgo del cadáver de un alcohólico y drogadicto, en el comienzo de la putrefacción, movilizó a las corporaciones policiacas y al “aparato investigador” de la Fiscalía General del Estado, en el fraccionamiento La Ribera, San Francisco de los Romo.
La víctima fue Sinhué Saldívar Ramírez, que contaba con 38 años de edad.
Al mediodía de ayer, tras ocho días de no saber nada de su hermano, Hamste Saldívar Ramírez, de 43 años de edad, llegó a la casa 521 de la calle Santiago, casi esquina con la avenida Culhuacán.
Estuvo tocando en repetidas ocasiones a la puerta, pero no obtuvo respuesta, diciéndole los vecinos que el pasado sábado vieron que Sinhué llegó al domicilio, pero ya no volvieron a saber de él, lo que contrastaba con su actividad cotidiana, pues continuamente salía a la tienda a comprar cervezas y otros víveres.
Hamste y los vecinos comenzaron a percibir olores fétidos, por lo que él forzó la puerta y grande fue su sorpresa al encontrar a su familiar muerto, tirado boca abajo y en el comienzo de la putrefacción, por lo que llamó al servicio de emergencia 911.
Al lugar acudieron policías estatales, municipales y paramédicos del ISSEA de San Francisco de los Romo, quienes al ver la escena “se imaginaron” que el hombre había sido asesinado.
Elementos de la Dirección General de Investigación Periciales y elementos de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios acudieron al lugar que ya había sido acordonada por uniformados.
Pero al hacer una revisión minuciosa, los peritos no encontraron indicio alguno de un crimen y concluyeron que Sinhué, adicto al alcohol y las drogas, murió de un infarto.
De esta forma no se inició la carpeta de investigación, permitiendo que personal de una funeraria retirara el cuerpo.







