“No Tengo las Cifras, Pero Existe”
Por Benny Díaz

Dennys Gómez Gómez, diputado local (Foto: Archivo)
El diputado panista Dennys Gómez Gómez hizo una fuerte acusación sobre cómo está operando el narco en el estado para seguir “enganchando” a niños y jóvenes en el consumo de drogas y así tener un mercado cada vez más amplio y no dejar que sus ganancias disminuyan.
“Utilizan a alumnos de primaria y secundaria para que sean ellos mismos quienes vendan la droga al interior de los planteles”, dijo en entrevista colectiva.
Al cuestionarle las cifras de alumnos que se dedican a la venta de estupefacientes, dijo: “No tengo las cifras, pero existe”.
Y fue más allá: “Por eso, la próxima semana presentaremos una iniciativa para que el registro de mochilas sea constante y que se lleve a cabo por los mismos padres de familia, para que no haya ningún reclamo ni se violen los derechos humanos”.
Esto porque se ha detectado que en las mochilas de varios alumnos pasan la droga y además “también se han encontrado armas, como cuchillos y pistolas de juguete, pero que en su momento, asustan tanto a sus compañeros como a los profesores”.
Al cuestionarle en qué zonas de la ciudad es donde se da esto, dijo tajante: “En todos lados, no hay un lugar en específico, por eso la urgencia de que la revisión de mochilas se haga tanto en primarias como en secundarias”.
Reconoció que la capacidad del Gobierno para parar todo esto ha sido rebasada de alguna manera, y que por más “filtros” que pongan, los tentáculos del narcotráfico cada vez llegan más lejos y ahora ya han llegado hasta los niños y lo que es peor, en ocasiones, con la complacencia y complicidad de los padres.
Por eso, la Fiscalía les ha pedido que actúen en consecuencia haciendo leyes más severas para todos aquellos adultos, sean padres, parientes, amigos o lo que sea, que induzcan a menores a cometer cualquier ilícito.
De ahí que los legisladores se han puesto a hacer su tarea y analizar todas las formas en que pueden poner sanciones más severas, en el caso de los menores, de tres meses a dos años; pero en aquellos que los inducen a cometer ilícitos están buscando que sean mucho más, tanto económicamente como en el tiempo que pasen en la cárcel.







