Por Gabriel Soriano

“Uno pensaría que jugar a la lotería sería aburrido, pero no lo es, la gente cuando viene se lleva una buena sorpresa, pues se la pasan muy bien, echan relajo, se estresan, se emocionan; de todo se vive aquí”
Año tras año, cerca del Jardín de San Marcos y cerca del establecimiento en donde ponen bellas melodías como danzones, boleros y hasta cumbias para que adultos mayores pasen un buen rato, se levanta un local en donde, simplemente pasar por ahí, despierta recuerdos.
Se trata ni más ni menos del juego de la lotera nacional mexicana en donde puedes jugar con diez pesitos y salir con un premio. Al respecto, Claudia, hija de la familia que lleva más de 20 años asistiendo a la Feria Nacional de San Marcos, afirmó que la tradición no ha muerto.
“No, la gente sigue viniendo a jugar, a veces está todo lleno aquí; otras veces está vacío, pero generalmente sí tenemos chamba. Y luego lo que pasa es que la tradición no muere, porque pues viene toda la familia y que el papá o la mamá quiere jugar y pues se vienen a jugar aquí con los hijos, con los nietos”, comentó.
Entre los premios que se pueden ganar son contenedores de plásticos, vasos, platos o algún electrodoméstico, pero al final de cuentas, lo que importa no es el premio, sino pasar un buen rato.
“Uno pensaría que jugar a la lotería sería aburrido, pero no lo es, la gente cuando viene se lleva una buena sorpresa, pues se la pasan muy bien, echan relajo, se estresan, se emocionan; de todo se vive aquí”, comentó Claudia.
Afirmó que el negocio sí le es redituable, pues compra los premios al mayoreo y el nivel de la gente que asiste sigue siendo bueno.
Tristemente, por este año, sus actividades ya terminaron y si usted quiere jugar a esta bonita tradición será hasta el próximo año o bien, podría comprar sus cartoncitos en cualquier juguetería tradicional.







