Su Sabor es Dulce y con un Ligero Sabor a Ciruela
Por Benny Díaz

Productores de ajo también lo comercializan de esta manera
Los productores de ajo participaron en la expoagroalimentaria con un producto que en el mercado internacional ha causado sensación: el tubérculo; pero de color negro, algo que fue descubierto “por casualidad” por un japonés y que, actualmente, está “de moda” en el mundo porque tiene propiedades medicinales y cosméticas.
Francisco Ruvalcaba Marín, presidente del Comité Sistema Producto Ajo, comentó en entrevista, que su participación en la Feria de San Marcos forma parte del programa que tiene para difundir lo que se cosecha de este producto en el estado y además, entrar al mundo de la competitividad al industrializarlo y no sólo dedicarse a la exportación.
Para aquellos que no gustan del sabor del ajo, es una experiencia agradable consumirlo en este estado “negro”, porque su sabor es dulce y con un ligero sabor a ciruela.
Sobre el origen del ajo negro hay varias versiones, pero la más extendida es que se descubrió cuando un investigador de Japón, que buscaba la forma de hacerlo más digestivo, lo expuso al humo de madera y se dio cuenta de que pasado 30 días no sólo perdía casi todo su olor, sino que aumentaban sus propiedades.
Esta técnica de “ahumarlo” ya existía en Asia para conservarlo por más tiempo y resultó que tiene más antioxidantes que el ajo blanco.
Fue en 2014 cuando Japón lo patentó y se extendió su popularidad por el mundo, hasta llegar a México y Aguascalientes, donde los productores aprovecharon para comercializarlo de manera directa.
Se pusieron al día en todos los beneficios y descubrieron que deja el mal aliento y que no provoca molestias digestivas.
Además, es rico en fenólicos, antioxidantes, aporta vitamina C y otras sustancias que lo convierten en estimulante inmunitario y antibiótico natural útil para prevenir resfriados y otras infecciones.
Pero no todo termina ahí, según estudios farmacéuticos también es bueno para regular la presión sanguínea y facilita la función del hígado, elimina restos de lípidos y colesterol dañino.
Al facilitar la circulación también ayuda a combatir los dolores de cabeza y es un energetizante natural y como el blanco, también es utilizado por personas que padecen de reúmas, dolores musculares y artritis.
Al ajo que venden en la agroalimentaria también se le atribuye que evita la caída del cabello, disminuye los niveles de azúcar en la sangre y lo promueven como un producto prácticamente maravilloso.







