“Pude Acudir a la Sala Monterrey, Pero Estoy muy Desgastada”
Por Benny Díaz

Adelaida Espinoza Domínguez (Foto: Archivo)
Concepción Adelaida Espinoza Domínguez luchó hasta ayer para ser candidata independiente a la Alcaldía, pero decidió dejar todo luego de que el Tribunal Electoral del Estado de Aguascalientes (TEEA) no aceptara el recurso que interpuso para que le reconocieran que las firmas que le faltaban eran mínimas “y después de eso pude acudir a la Sala Monterrey, pero estoy muy desgastada”.
En entrevista con Página 24, Adelaida Espinoza reconoció que “ya no estamos en la jugada, pero aprendimos muchas cosas. No soy política y fue una experiencia en mi vida buena y mala, porque antes sólo juzgaba a los políticos y ahora ya no sé a quién culparía, porque estamos así porque queremos, no hacemos conciencia. Cuando pedíamos las firmas, la mayoría de la gente nos decía: ‘¿qué nos vas a dar?’, y yo les contestaba: ‘te voy a regresar tu dignidad’, pero no lo ven así”.
Aseguró que se acercaron muchas personas, pero “para ellos era un negocio. No les importa comprar el voto regalando cosas, lo ven como una inversión y así me lo decían, asegurándome que luego lo recuperaba”.
Con esto –afirma−, se decepcionó y “estoy firme en lo que creo que se llama verdad y honestidad y para ser político se necesitan tres cosas: ser cínico, no tener madre y mucho amor al poder. Ahorita veo las campañas y está cabrona la lucha de egos y se andan peleando por el poder. Me da vergüenza, no quiero estar en medio, porque la realidad es que no quieren ayudar a la gente ni buscar hacer una mejor sociedad”.
Al pasarse los tiempos, es que decidió, al conocer la resolución del TEEA, volver a su casa y continuar con su vida ayudando a los niños y jóvenes del Oriente, sobre todo a los que están en el Infonavit Morelos.
“Reconozco que una de las cosas que tuve en mi contra es que no soy una figura pública, pero sigo en mi trinchera cambiando mentalidades y, a través de la educación, la cultura y el deporte sacar a todos los niños y jóvenes que pueda de las garras de la drogadicción y la pobreza”.
Lo que tiene muy claro es que “lo que les digo es que todo nos cuesta, nada es gratis. No hay que alimentar el asistencialismo, nunca vamos a dejar de ser pobres si seguimos por ese camino. A la gente se le ayuda no dándole comida, sino fomentando el autoempleo o ayudándole a que encuentre uno formal, es por lo que nos debemos de preocupar”.
Con su asociación, dijo que el sábado participaron en el programa “Pateando el Cáncer” en el Club Necaxa, “y es desde esta trinchera donde le vamos a echar ganas para cambiar vidas”.







