Hacen Manifestación Frente a Rectoría
Por Gabriel Soriano

Tras la manifestación, estudiantes fueron atendidas por la Defensoría de Derechos Universitarios de la UAA
Ayer estudiantes de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) se manifestaron frente a la torre de Rectoría para exigir que la institución atienda los casos de acoso sexual denunciados en el movimiento #MeToo.
Al respecto, una de las estudiantes expuso: “Tenemos demandas muy específicas, pedimos que se investigue a todos los profesores acusados en redes sociales, sin la necesidad de que alguien vaya a denunciar otra vez esto, con la finalidad de que no se vuelva a revictimizar a las mujeres que ya han denunciado alguna vez.
“Asimismo, queremos que la UAA tenga una posición concreta contra la violencia de género, no contra todas las violencias, pues esto mismo puede desprestigiar la importancia que le dan a la violencia de género, de esta manera pedimos que el protocolo se cambie y se aprueben las modificaciones a la brevedad”.
Aseguraron que su movimiento no busca desestimar el trabajo que ha hecho la Defensoría de Derechos Universitarios, pero buscan que las altas autoridades escuchen las peticiones y no desprestigien el movimiento ante los medios de comunicación.
Durante la protesta colocaron una manta frente a la Rectoría con el nombre de 28 de los profesores acusados: Gonzalo Rodríguez, Sergio Rosales, Raúl Franco Díaz, Omar Miranda Ortíz, Mario Gensollen, Ricardo Orozco Castellanos, Sergio Rodríguez, Javier Collazo, Jesús López Reyes, Ricardo de León, Miguel Martín del Campo, Toño Padilla, Alberto Macías Coronel, José de Jesús Calvillo, Mariano Rodríguez Muñoz, Aurelio Coronado, Marco Antonio Venegas, Mario Antonio Venegas, Mario Hernández Gonzáles, Caín Hernández Covarrubias, Ángel del Moral, Pablo Gutierrez Castorena, Alejandro Vázquez Zúñiga, Luis Gilberto Guadalajara.
“Fueron denunciados por acoso y hostigamiento sexual, algunos por violencia psicológica o porque formaron parejas con ellos; también, en este sentido, pedimos a la universidad que se planteé específicamente las prohibiciones de relaciones alumno-maestro, pues consideramos que presentan desigualdad de poder en sus manifestaciones”, indicaron.
Reconocieron que la UAA sí ha estado trabajando en denuncias mediante el personal capacitado de la Defensoría, pero piden que los nombres no queden en el olvido, exigen una respuesta por parte de funcionarios de alto nivel y mayores recursos para las investigaciones correspondientes.
No hay Denuncias Ante la Defensoría
Ante la manifestación, la titular de la Defensoría de Derechos Universitarios de la UAA, Hilda Eugenia Ramos Reyes, enfatizó que para la institución es una situación preocupante la que se vive en torno al acoso sexual y afirmó que en todo momento se han mostrado dispuestos a atender los casos denunciados y abiertos al diálogo con las estudiantes.
“Lamento decirles que no tengo una sola denuncia formal de todo esto que se está ventilando, invito a la comunidad universitaria a que acuda a la Defensoría para que vayan y pongan una denuncia, la Defensoría de Derechos Universitarios no actúa de oficio, requerimos una denuncia formal porque así lo marca la legislación universitaria y el reglamento de la Defensoría, incluso la puede hacer una tercera persona”, explicó.
Tras la denuncia –continuó–, se investiga a profundidad para sustanciar el caso y después se llama a la víctima de acoso para que ratifique.
“Es un proceso muy difícil, me parece interesante que la personas ya lo hayan hecho a través de redes sociales, pero no es nada más eso, es todo un proceso, a lo mejor ahorita se sienten seguras y lo pudieron hacer a través de una red social. Respetamos no revictimizarlas, pero es muy importante que acudan a la Defensoría para generar estas denuncias”.
Las sanciones hacia los profesores hallados culpables dependen de cada caso, pero pueden ir desde una amonestación hasta el despido de la institución.
Hilda Eugenia se mostró consternada ante el poco respeto a la presunción de inocencia que tuvo dicha manifestación pues lo calificó como un acto “violento. De verdad, cuántos nombres de las personas que están aquí a la mejor no tiene nada que ver y hay un daño moral muy importante”.
Afirmó que desde que ella está al frente de la Defensoría sí han atendido casos, han dado de baja a cierto número del personal y también hay casos que están siendo atendidos en la Fiscalía General del Estado.
“Ahora, una parte muy importante, con respecto al reglamento y la legislación universitaria, es que la Defensoría actúa al interior de la institución educativa, sí hacemos el acompañamiento de la víctima a que vaya a la Fiscalía y, de cualquier manera, aunque se esté atendiendo en la Fiscalía, nosotros seguimos haciendo la investigación”, destacó Hilda Ramos.




