Víctima del fuerte golpe que sufrió en la cabeza, luego de que fue arrollado por una patrulla de la Policía Ministerial, un ciclista murió tras varios días de agonía en el Hospital Mac.
Se trata de Jesús López, que contaba con 49 años de edad, a quien socorristas municipales se negaron a llevarlo a un hospital “porque no tenía nada y dijeron que andaba borracho”, denunciaron en la red social “Facebook”, sus hijas Estefanía y Miriam López Domínguez.
El policía ministerial homicida fue identificado como José de Jesús “N” “N”, de 41 años de edad, que sospechosamente no fue detenido por uniformados.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 18:00 horas del pasado martes, en el cruce de las avenidas Los Conos y Ojocaliente, cuando el policía “investigador” conducía la camioneta-patrulla Nissan Titan blanca, modelo 2014, con placas de circulación AE-4643-A, propiedad de la Secretaría de Finanzas de Gobierno del Estado.
Circulaba por la avenida Los Conos con dirección al oriente, pero al llegar al cruce con la avenida Ojocaliente, no respetó el disco de “Alto”, según versión de la Policía Vial.
En ese momento la patrulla arrolló a Jesús, que tripulaba una bicicleta cromada y al caer al suelo, estrelló su cabeza contra el pavimento, sufriendo un traumatismo craneocencefálico severo.
Los ministeriales se detuvieron para auxiliar al ciclista, acostándolo en la banqueta y pidieron la presencia de una ambulancia.
A los pocos minutos llegaron policías del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Municipal, seguidos por policías de vialidad y paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil.
Que los técnicos en urgencias médicas creyeron “que el hombre andaba borracho y no tenía lesión alguna”, según determinaron en la “revisión” y de manera por demás criminal, se retiraron, pero su estado era grave y por eso balbuceaba.
Los ministeriales se dieron cuenta de la reacción extraña de Jesús “y ellos mismos” lo trasladaron al hospital Médica Avanzada Contigo, donde los médicos se dieron cuenta que el estado de salud del padre de familia era “muy grave”.
Desgraciadamente, la tarde del sábado Jesús dejó de existir, por lo que elementos de la Dirección General de Investigación Pericial acudieron al nosocomio para hacer el levantamiento del cuerpo sin vida y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley, la cual arrojó que Jesús murió de una hemorragia y edema cerebral consecutivo a traumatismo craneoencefálico severo con fractura de cráneo.







