“Refleja un Problema Grave de Política Pública”
Por Gabriel Soriano

Mariana Ávila Montejano, coordinadora del OVSGA
“Sí podríamos decir que este 2019 estaríamos casi dobleteando el número de mujeres que son violentadas y que esa violencia directa llega a un feminicidio,” comentó Mariana Ávila Montejano, coordinadora del Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes (OVSGA), esto comparado con el mismo periodo de tres meses respecto al 2018 y 2017.
“Es decir, si nosotras miramos los que han sido procesos mediáticos, en nuestros monitoreos tenemos 10 o 12 mujeres asesinadas por feminicidio anualmente en el estado. En solo estos tres meses van cinco feminicidios.”
En dicho sentido Mariana Ávila reitera que el llamado a las autoridades pues esta situación refleja un problema grave de política pública, de omisiones de planeación y prevención.
“El llamado sigue siendo para el tratamiento, creo que en donde se llegan a cometer la mayoría de los errores es en el resguardo de indicios. En el momento en que es localizada la persona con una muerte violenta se puede caer en especulación y prejuicios que pueden afectar la escena, es dónde hemos encontrado más problemáticas para avanzar en las investigaciones,” comentó Mariana Ávila.
Expone que los primeros respondientes a estos casos son la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y la Estatal quienes pueden provocar que se modifiquen o se pierdan algunos indicios, quienes señala que tendrían capacitarse para actuar como el primer respondiente.
“Por ejemplo, cuando se avisa que se encuentra el cuerpo de alguna mujer, antes de que llegaran la policía ministerial o los medios, llegó otra autoridad, eso ya implica que ya se pudiera perder indicios. En algunos casos nosotras llegamos a procesos dos o tres semanas después, por distintas razones, de pronto vemos de que nadie solicitó las cámaras de seguridad, y ya se perdieron los videos, cosas tan simples que debieron ser considerados dentro del protocolo,” comentó Ávila Montejano.
Bajo ese contexto puntualizó que dentro de este protocolo se señala que toda muerte violenta debe ser investigada.
“Si nosotras llegamos a un lugar y dice: “ese niño de 11 años se suicidó,” tú no puedes decir en ese momento que se suicidó, se tiene que decir que se encontró una persona con una muerte violenta y tenemos que descartar que no fue un homicidio. Es diferente la lógica en cómo se resguardara el espacio,” comentó Mariana Ávila.







