Ofrece el Fiscal Protección a las Víctimas de Tortura
Por Benny Díaz

Jesús Figueroa Ortega, fiscal general del Estado (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Jesús Figueroa Ortega se comprometió con las víctimas que no están en la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y que sufrieron tortura de Felipe Muñoz Vázquez a brindarles protección con policías “por los que meto las manos al fuego” –enfatizó–, en reunión donde escuchó testimonios de tres de las personas que fueron violadas, golpeadas, quemadas y traumatizadas para reconocer delitos que afirman no haber cometido, una de ellas en persona, y las otras dos a través de familiares.
El fiscal, antes de escuchar las versiones de los ahí presentes, leyó cinco puntos de la recomendación que “ya acepté” –destacó–, en la cual tiene tres meses para comenzar acciones concretas, ya que la misma CNDH le dice que debe capacitar al personal de la Fiscalía y la Policía Ministerial.
Además, pondrá una mesa especial con un Ministerio Público para recibir todas las denuncias sobre tortura a manos de Felipe Muñoz Vázquez y también para dar seguimiento a las 19 personas cuyos casos fueron investigados por la CNDH.
Afirmó que él se hace responsable de lo ocurrido en la Fiscalía desde el momento en que él es el titular, aproximadamente hace un año, que lamentablemente los que ahora buscan justicia fueron violentados por uno de sus antecesores.
“Usted lo Sentenció”
La primera en hablar fue Victoria López Hernández, una mujer de la tercera edad que es de Oaxaca y que lucha porque, primero, se reabra el caso de su nieto, porque bajo tortura se echó la culpa de acuchillar y matar a cuatro personas, y, después, que se investigue todas las vejaciones que le hicieron y por las cuales lo amenazaron con asesinar a su familia si decía quiénes se las habían hecho.
“Usted lo sentenció a 70 años (siendo juez), ¿se acuerda?”, le soltó a bocajarro al fiscal, quien respondió: “Sí, claro que me acuerdo”.
Como ese caso ya fue tratado en jueces federales y hasta en la Suprema Corte, ahora hay que buscar los mecanismos para que se reabra el caso y Jesús Figueroa Ortega le dijo que él está impedido para asesorarla, “porque no soy su defensor”, además del cargo que ocupa, pero se comprometió a hacer todas las averiguaciones por tortura, previa denuncia, y hasta le recomendó que acudiera a instancias gubernamentales para que le brinden apoyo legal de manera gratuita.
Luego siguió la expolicía Marisela, quien fue violada, torturada y amenazada con que también abusarían sexualmente de su hija y la matarían si no decía que era culpable de estar vinculada a la delincuencia organizada, portar armas de grueso calibre y de homicidio.
Ella le dijo al fiscal que desde el momento en que los ministeriales entraron a su casa y la golpearon, secuestraron a su hermano y a su hija “perdí el miedo pero tengo coraje.
Ahora, al ser revictimizada porque esta persona (Felipe Muñoz Vázquez) ha exhibido documentos de nuestros casos que deben de estar en secrecía y nuestras fotografías sin taparnos los ojos, como ahora (se hace), temo que me amenacen por hablar”.
Ante eso Jesús Figueroa Ortega le pasó su número de celular y le dijo que cualquier cosa que vea sospechosa de inmediato le hable y él buscará protección policiaca y con elementos por los que “meto las manos al fuego”.
La tercera fue Victoria, esposa de un expolicía que detuvieron el 3 de octubre de 2011, lo cual le avisaron hasta las 11:00 de la noche. “Fue un lunes y lo pude ver hasta el viernes, durante todo ese tiempo le hicieron tortura psicológica, luego física; lo quemaron y le tapaban la cara con bolsas. Le hicieron un examen postraumático y salió positivo de que había sido torturado. Después de dos años y seis meses en la cárcel no le comprobaron nada y lo dejaron libre, pero terminaron con nuestra familia, porque él sigue con secuelas; y no fuimos solo nosotros, como nuestro caso, hay otros 20 aproximadamente”.
Le dijo al fiscal que en su momento por miedo no acudió a denunciar; “y no es posible que esta persona (el exprocurador) que le hizo todo esto a mi esposo esté como si nada”.
Si Puede Haber Miedo
Después de escucharlas, Jesús Figueroa prometió: “Recibiré la denuncia de su esposo y la de todos ustedes en calidad de ofendidos para iniciar la investigación. Estamos en apertura para que esto camine; y sí puede haber miedo pero es mi obligación y lo enfrento como viene. La investigación se va a hacer independientemente de quién sea (el responsable). Yo no voy a determinar si hay o no delito de tortura, a mí me corresponde hacer la investigación y la voy a hacer”.







