Una joven originaria de Encarnación de Díaz, Jalisco, fue quien se suicidó la noche del pasado miércoles al arrojarse al paso de un tren en movimiento.
Se trata de Montserrat Romo, de 18 años de edad, de quien solamente se conoce que trabajaba en esta capital y estudiaba la preparatoria.
Como se recordará, los hechos ocurrieron alrededor de las 22:30 horas, cuando se dirigió hacia el tendido ferroviario, paralelo a la avenida Manuel Gómez Morín.
De acuerdo a Juan Braulio Hernández, el conductor de la máquina 4507 y que arrastraba 50 vagones, sus compañeros y él vieron a lo lejos que la mujer estaba detenida junto a las vías, pero no le dieron mucha importancia.
Al pasar frente al Hospital Hidalgo, la fémina se lanzó al paso del gusano de acero, siendo arrastrado su cuerpo por lo menos 50 metros, quedando despedazado y los restos esparcidos debajo de tres vagones.







