“Lo Dejaron Hecho un Cascarón”
Por Benny Díaz

Cecilio Ávila García lamenta que el PRD haya caído tan bajo
Como dice la canción: “Cómo han pasado los años y las vueltas que da la vida”, hicieron que Cecilio Ávila García se “desmarcara” activamente de la política y se dedicara más a la causa de defender los derechos de los trabajadores del campo al convertirse en dirigente de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), pero al ver que el partido de sus amores, el de la Revolución Democrática “lo dejaron hecho un ‘cascarón’ luego de la rapiña de la que fue objeto por tantas ‘tribus’ que se disputaban el poder al interior”, ha decidido no callar y está pensando seriamente en volver.
“Hay que elevar el nivel de debate en el PRD, porque es todo un referente en cuanto a encabezar las luchas sociales y todo eso se perdió cuando llegó a la presidencia Luis Herrera; se fue en picada, cada vez peor hasta ahora, que hasta perdieron el registro (local)”, lamentó.
Al cuestionarle a cual “tribu” pertenece, por poco se indigna, y aseguró: “Yo jamás estuve en ninguna. Desde siempre he sido de la izquierda más radical y el PRD tiene su registro por el partido Comunista de México, que fue el que sentó las bases y costó muchas vidas y persecuciones”.
Recordó que cuando fue presidente estatal del partido del Sol Azteca se hacía realmente un trabajo de izquierda y de apoyo a los más desprotegidos.
“Encabezamos luchas sociales, como cuando fuimos y cerramos Palacio de Justicia con candados para que bajaran los precios del agua, ya que muchos deudores estaban a punto de perder su patrimonio, como sus casas y parcelas”, recordó.
También dijo que él fue quien en su momento se enfrentó a Benjamín Gallegos y Armando López Campa para diputado federal: “Y ganó Benjamín, de quien fui muy amigo, y con López ‘trampa’, digo Campa, quedamos muy parejos y fue cuando el PRD figuró en Aguascalientes, pero luego llegaron los rapaces y todo se fue en picada”.
Cecilio Ávila García no es ningún improvisado, por eso es que quiere volver a la política y, como dice ser fiel a sus convicciones, no podría hacerlo en otro lado que no fuera el PRD, porque es ahí donde trabajó para que hubiera un cambio en México y lamenta que muchos militantes del Partido de la Revolución Democrática se hayan olvidado de los principios básicos de la izquierda y “por su hambre de poder” hayan hecho alianzas (con el PAN y MC) que lo único que hicieron fue hundirlos y ponerlos en una situación en donde no sólo perdieron la dignidad, “sino toda credibilidad”.







