El Problema son los Robos de Ganado Entre Vecinos
Por Benny Díaz

Sí ha funcionado que el Congreso hiciera leyes más severas para castigar el abigeato
El abigeato sigue siendo un problema serio en todo el país, tanto que se tipificó como delito y a partir de eso en Aguascalientes “ha disminuido en cuanto a los robos masivos de 40 o 50 cabezas en una sola noche, como ocurría en el pasado, pero desde hace tres o cuatro meses esta situación ya no se ha presentado, al menos en la entidad, aunque no se baja la guardia”, dio a conocer Manuel Alejandro González Martínez, titular de Sedrae.
Durante mucho tiempo los ganaderos estuvieron quejándose del constante robo de sus animales, delito que quedaba impune porque generalmente no se encontraba a los culpables y si lograban detenerlos quedaban libres con facilidad.
Por eso, tanto a nivel federal como estatal, se exigió que se hicieran leyes más severas y se tipificara el abigeato como delito grave.
Manuel Alejandro González destacó que lo que ayudó a que esos robos a gran escala disminuyeran fue la medida de aretar los animales, y las guías electrónicas, que ya es obligatoriedad para todas las asociaciones ganaderas, y así ningún animal puede transitar si no se acredita su propiedad.
“También ayudó mucho la coordinación de las corporaciones policiacas que están atentas a cuando se transporta ganado, de inmediato se pide la guía electrónica y, si no se tiene, se detiene a quien lo lleve”.
En donde no pueden parar el robo es “entre vecinos”, de una o dos cabezas de vacuno o unas tres o cuatro borregas.
“El problema es que los afectados no ponen denuncia precisamente porque esto ocurre entre vecinos, entonces, como es poco lo que se llevan, prefieren dejar las cosas así, y por eso es difícil frenarlo”, explicó el secretario.
El titular de Sedrae también comentó que en cualquier rastro se pide el aretado y la guía electrónica para sacrificar a un animal, así que si lo roban y no lo detuvieran en el camino, si quisieran matarlo para venderlo como carne, tampoco pueden, porque “todos los rastros deben de pasar una lista de las cabezas de ganado que son sacrificadas cada día”.
Antes del aretado no se podía tener ese tipo de control, por eso es que el abigeato se daba con más facilidad y sobre todo a gran escala, pero al menos en los últimos meses ha disminuido, “en tres meses no ha habido denuncias”, concluyó.







