“Si Bien Para Fines Medicinales es Útil, Sigue Siendo ‘Dañina’”
Por Gabriela Jiménez Castañeda

Adriana Jurado Valadez, titular de SIPINNA
En caso de llegarse a legalizar el uso lúdico de la marihuana en México, “se tendría que tener reglas muy precisas porque si bien para fines medicinales es útil, y digamos que dentro de la gama de las drogas es la menos dañina, pero sigue siendo dañina”, refirió la titular del Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) en Aguascalientes, Adriana Jurado Valadez.
Lo anterior luego de que Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, presentó el pasado jueves una iniciativa de ley en el Senado que regula la producción, la venta y el consumo de cannabis.
Se estima que los legisladores tardarán unos meses en sacar adelante la norma, lo que podría concretarse a mediados de 2019.
En este sentido, la funcionaria estatal resaltó, este tema, “hay que valorarlo bien. Ojala se discuta con todas las herramientas necesarias y se tome una decisión por parte de las áreas legislativas analizando muy bien los pros y los contras. A mí como instancia de SIPINNA me preocupa muchísimo. Sí entiendo que se debe regular para que haya orden, si es tema de seguridad, pero para el tema de niñas, niños y adolescentes tienen que establecer una normatividad bien clara, de lo contrario, lo vamos a pagar caro como país. En el caso de los adolescentes sí sería muy dañina”.
Y es que afirmó, “empiezan con una droga y al rato ya están combinando dos o tres que causan distintos efectos y van matando sus neuronas”.
Bajo este contexto, comentó que en Aguascalientes “principalmente se utiliza la marihuana y la cocaína”.
Asimismo, indicó que en el tema de la adicción de enervantes, “hay cinco niveles de drogadicción, los dos primeros son los más fáciles de llevar por el personal bien capacitado de los Centros de Salud; los niveles tres y cuatro los tiene que atender un especialista en la materia. Ya el cinco es cuando no hay mucho que hacer, es cuando vemos a las personas que andan en la calle hablando solas”.
Para concluir, la directora del SIPINNA recalcó, “el cerebro termina de madurar entre los 23 y 24 años de edad, y si un adolescente consume marihuana, vamos a tener muchísimos más problemas con ellos”.







