Algunos de Ellos Tienen más de 50 Años de Antigüedad
Por Gabriela Jiménez Castañeda

Alfredo Alonso Ruiz Esparza, titular de la SSMAA
Con motivo de las obras que habrá de ejecutar el Gobierno del Estado, tanto en la avenida Adolfo López Mateos, con el eje vial Oriente- Poniente; así como en el nuevo puente en camino a San Ignacio, habrán de derribar cerca de 250 árboles, algunos de ellos con más de 50 años de antigüedad, informó el titular de la Secretaría de Sustentabilidad, Medio Ambiente y Agua (SSMAA), Alfredo Alonso Ruiz Esparza.
El funcionario estatal aseguró que eso no significa un daño ambiental al estado, pues algunos de los árboles que serán derribados podrán reubicarse, “y, los que no, se plantarán nuevos árboles a través de la compensación forestal”.
Incluso, afirmó que dichas obras traerán beneficios “principalmente a la salud, porque estamos garantizando que los niveles de contaminantes que producen los vehículos van a la baja. Sabemos que hay una afectación puntual, que se compensa, y que después se tienen beneficios”.
Alfredo Alonso Ruiz Esparza explicó que en las obras que se realizarán para la avenida Adolfo López Mateos son alrededor de 199 árboles los que se afectarán; mientras que por el puente del camino a San Ignacio serán aproximadamente 50.
En cuanto a los trabajos del puente del camino a San Ignacio, precisó que en dicha área “principalmente tenemos eucaliptos, y estos hay muchos que están muertos, sólo queda el puro tronco; los eucaliptos son muy susceptibles a las plagas, que a veces no resisten las condiciones extremas. También hay fresnos, hay algunos truenos. Y ahí haremos el esfuerzo por rescatar la mayor cantidad de árboles”.
Y agregó: “Hablamos con algunos de los vecinos, ellos están dispuestos a adoptar algunos de los árboles; varios de ellos se van a replantar en lo que es la zona del Río San Pedro porque ahí se tiene garantizada el agua”.
Para concluir, el titular de la SSMA insistió en que con las mencionadas obras el beneficio ambiental es superior al daño que pudieran causar, “en primer lugar, porque al circular en menos tiempo los vehículos, estos emiten menos contaminantes; y en segundo lugar por el tema de la compensación de los árboles, toda vez que la ley establece un mínimo de seis árboles plantados por cada derribado”.







