Sin suspender el servicio, autoridades revisaron el Hospital Hidalgo tras recibirse una alerta de bomba, que resultó falsa.
Antes del mediodía de ayer se recibió una llamada telefónica advirtiendo que había un explosivo en el nosocomio, por lo que se movilizaron policías preventivos y de vialidad, bomberos y elementos de la Coordinación Municipal de Protección Civil, además de paramédicos del ISSEA.
Tras una búsqueda sigilosa en las instalaciones no se encontró nada sospecho, por lo que se concluyó que el reporte fue obra de un desequilibrado.







