Gracias a una apelación de la Fiscalía General del Estado, el Supremo Tribunal de Justicia amplió la sentencia del filicida Marco Antonio Santiago Amaro, de 22 años y dos meses, a 40 años, siete meses y 15 días.
Lo anterior, por los delitos, todos con el agravante de ser familiar directo, de homicidio doloso con ventaja, siendo víctima su hijo Luis Fernando Santiago Hernández; de lesiones dolosas calificadas, con ventaja y alevosía, siendo perjudicada Ana Laura “N” “N” y el de lesiones dolosas calificadas, que sufrió Jessica Yasmín.
Los hechos ocurrieron el 3 de abril de 2011, aproximadamente a las 5:00 horas, cuando Marco Antonio privó de la vida a su hijo Luis Fernando, toda vez que lo degolló con un cuchillo; de la misma manera agredió a su esposa e hija con la misma arma blanca.
Policías Ministeriales llevaron a cabo las investigaciones correspondientes, en las cuales lograron indagar, que la esposa del sentenciado se encontraba en su recámara y en determinando momento escuchó ruidos que provenían de la azotea.
Cuando salió se percató de la presencia de Marco Antonio, quien se había brincado por el patio posterior y la atacó con un cuchillo de cocina que había agarrado del lavadero, ocasionándole heridas en el tórax, en el antebrazo izquierdo y derecho.
El hoy occiso, así como su hermana, salieron de sus habitaciones para intentar defender a su progenitora, siendo el menor quien se enfrentó a su padre con el propósito de defender a su madre, sin embargo, Marco Antonio lo hirió de muerte y luego agredió a su hija.
Conforme a los hechos, durante el primer desahogo que se llevó a cabo, la responsabilidad de Marco Antonio fue comprobada por parte del Ministerio Público ante el juez Mixto de Primera Instancia con sede en Jesús María, quien en su momento determinó sentenciarlo a 22 años y dos meses de prisión.
La Fiscalía General del Estado (antes Procuraduría General de Justicia del Estado) a través del Ministerio Público llevó a cabo la apelación del primer fallo. Analizada la causa penal, el Supremo Tribunal de Justicia del Estado dictó sentencia condenatoria de 40 años, siete meses y 15 días de prisión, así como una multa equivalente a 58 mil 230 pesos y al pago de daño moral por 195 mil 574 pesos.







