Por Erick Ramírez

Alberto Gómez Velasco, delegado estatal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco)
Ahora sí se portaron bien todas las papelerías con los consumidores, ya que no existieron reportes de gravedad para sancionar algún establecimiento que se haya querido pasar de “gandalla”, así lo informó el delegado estatal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Alberto Gómez Velasco, quien detalló que a lo más que se llegó fue a unas llamadas para reportar que un establecimiento de uniformes no los entregaba en tiempo y forma como estaba establecido.
“Recibimos llamadas telefónicas, por parte de los consumidores, donde nos señalaban que algunas tiendas del Centro no les entregaban los uniformes en tiempo o que se los iban entregando en partes, y tú sabes que los niños deben de tener equipo completo para ir para la escuela, y aquí ya había pasado una semana para entrar a clases y todavía no les entregaban sus uniformes; y bueno afortunadamente se resolvieron los casos de buena forma”.
Detalló que durante el año la Profeco ha estado participando en diversas temporadas comerciales de relevancia, como el Día del Niño, Día de la Madre, del Padre; y dicha delegación ha detectado que el consumidor ha tomado más conciencia.
Por eso en temporada del regreso a clases la ciudadanía comenzó a informarse para saber los precios de los útiles escolares y realizar un comparativo de uno y de otro precio.
“Lo único en lo que no podemos hacer mucho es en los precios, recordemos que es un libre mercado de oferta y demanda y la Profeco no puede intervenir ahí”.
Resaltó que la delegación también impulsó la Expo Feria de Regreso a Clases, que duró 17 días, donde la ciudadanía pudo adquirir materiales con hasta 10 o 15 por ciento de descuento.
Puntualizó que no fue competencia contra las papelerías, “simplemente fue una opción más para el consumidor en cuanto ofertas”.
Cabe señalar que esta ha sido una de las pocas veces donde la Profeco reporta saldo blanco contra las papelerías, ya que en años pasados siempre habían sido el dolor de cabeza para la delegación.







