“Es lo que Menos hay en los Templos”
Por Erick Ramírez

Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Los robos de diferente índole continúan siendo el talón de Aquiles para las autoridades, ya que día a día dicho delito ha ido en aumento, a pesar de sus constantes esfuerzos para erradicar la inseguridad que viven los ciudadanos.
En la rueda de prensa tradicional de cada lunes, Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes, comentó que hasta el momento no ha existido reporte de algún sacerdote que haya sufrido algún robo en los templos que les corresponden.
A su vez señaló que cada sacerdote tiene sus maneras de estar custodiando cada templo que le es asignado.
–¿Padre, pero sí denuncia a la hora de sufrir ese delito o depende de las cantidades? –se le preguntó.
“Pues es que no es la cantidad, hemos insistido, la Iglesia no tiene dinero, ¿qué quieren robar? Ustedes lo vieron, el robo que hubo en la Barranca, son chavos que ni siquiera saben lo que están haciendo, creyeron que llevaban cargando la caja fuerte y, no, llevaban un santo; y una vez que se dieron cuenta de eso, por ahí lo tiraron”.
El prelado dijo que sí se ha estado colocando la seguridad necesaria en los templos para evitar que sean víctimas de la inseguridad. Asimismo comentó que la ciudadanía ha estado respondiendo a ese tipo de eventos peligrosos custodiando cada santuario, tanto en el día como en la noche.
Cabe señalar que en entrevistas anteriores el secretario de Seguridad Pública Municipal de Aguascalientes (SSPM), Antonio Martínez Romo, afirmó que ya había tenido un acercamiento con el comandante de la zona de la Barranca para trabajar de manera conjunta.
Sin embargo no ha sido la única zona donde se han presentado esos delitos, el otro punto en donde se ha registrado robo a templos ha sido el fraccionamiento Morelos, donde se ha detenido a los responsables.
El mismo titular de la SSPM ha atribuido ese tipo de casos a que los templos por lo general se encuentran solos en la noche y no cuentan con vigilancia en su interior, lo que los hace blanco fácil para los amantes de lo ajeno, quienes, consideró, son reincidentes.







