
El criminal atentado ocurrió el sábado, en Las Huertas
Un año y dos meses después del terrible ataque de delincuentes con bombas molotov a una casa de la colonia Insurgentes, murió la madre de familia que luchaba por su vida en un hospital, por lo que sube a tres el número de víctimas mortales y sigue con vida el hijo mayor.
La noche del pasado domingo, en la Clínica 1 del IMSS falleció Evangelina Dávila Rodríguez, que contaba con 38 años de edad. Ya habían fallecido Leslie Noemí “N” “N”, que contaba con siete años y José de Jesús Castañeda, de 23. Sólo sobrevive Christian Alejandro “N” “N”, de 13.
La agresión ocurrió cerca de las 4:00 horas del 29 de abril de 2017, en la casa situada en avenida Abraham González 2013, colonia Insurgentes.
Leslie Noemí dormía en la parte inferior de una litera, mientras que su hermano Christian Alejandro, de 12, lo hacía en la parte superior. Los padres de ambos, Evangelina y José de Jesús, descansaban en otro cuarto.
Dos delincuentes, hasta el momento prófugos, llegaron al exterior de la vivienda para encender dos bombas molotov y las arrojaron a dos de las ventanas exteriores derechas. Una cayó en la planta baja, causando escasos daños, pero la segunda, en la parte superior, provocó un voraz incendio, pues al caer en un sillón el fuego se extendió rápidamente. Desafortunadamente, se trataba de la habitación de los dos menores y las llamas pronto alcanzaron la litera donde pernoctaban, sin que los niños alcanzaran a ponerse a salvo por sí mismos.
Los gritos de terror de Leslie y de Christian Alejandro pusieron en alerta a sus padres, quienes tardaron en entrar al cuarto debido a que la puerta estaba cerrada con llave.
Finalmente, José de Jesús tiró la puerta y junto con su mujer sacaron a sus hijos, sin importarles que ellos mismos sufrieran quemaduras. Mientras tanto, otros familiares intentaban combatir el fuego con cubetazos de agua.
Vecinos llamaron al servicio de emergencia 911 y ayudaron en la intentona de apagar las llamas. Arribaron minutos más tarde policías preventivos y estatales, bomberos y paramédicos de la Cruz Roja Mexicana y el ISSEA.
A pesar de que las víctimas fueron llevados a hospitales especializados en Guadalajara y México, José de Jesús y la niña Leslie Noemí.
Por su parte, Evangelina fue dada de alta del nosocomio de Guadalajara, pero al ser cuidada por familiares su salud se deterioró y fue internada en la Clínica 1 del IMSS, y finalmente murió la noche del domingo.







