Abusó Varias Veces de una Adolescente

León Macías Cervantes
Por violar en varias ocasiones a una adolescente de entonces 16 años de edad, es sentenciado a 18 años de prisión el “pastor” León Macías Cervantes, de 43 años de edad.
Lo anterior lo determinó el juez sexto penal, al concluir el proceso por el delito de violación equiparada cometido por el peligroso enfermo sexual, fijándole también una cantidad por “reparación del daño” y una multa equivalente “a 225 días”.
La denuncia fue presentada por la madre de la menor el 7 de julio de 2014, luego de que su hija se decidiera a confesar el infierno que vivía a manos del “pastor” de la “Casa de Oración”, donde asistía a pláticas de religión los jueves y domingos.
La denunciante indicó que debido a la amistad que llegó a tener con el hoy sentenciado, nunca pensó que la usara para violar a su hija.
Señaló que había detectado que la adolescente presentaba una actitud muy diferente a la habitual, llamándole la atención que no había comunicación con ella. Decidió cuestionarla y descubrió los horribles hechos, por lo que inmediatamente presentó la denuncia.
Ante el Ministerio Público adscrito a la Fiscalía de Delitos Sexuales, la víctima señaló que había conocido a León en su tienda de ropa ubicada en la calle 5 de mayo, Calvillo, a donde acudió a comprar prendas de vestir, y ahí comenzaron a sostener pláticas sobre religión.
Macías Cervantes se anunció como “pastor de una iglesia” y la invitó, al igual que a su familia, a la “Casa de Oración”.
Ambas familias comenzaron a mantener una relación donde convivían de manera constante, lo que permitía que León tuviera acercamientos con la menor víctima y aprovechara para invitarla a comer.
En una ocasión, el 1 de mayo de 2014, el perverso religioso le dijo a la joven que se subiera a su auto y se trasladaron hacia la capital del estado; a pesar de que la menor le cuestionó a dónde la llevaba, el hoy detenido le dijo que no se preocupara, que irían a un lugar donde platicarían sin que nadie los molestara. La joven observó que se introducían a un hotel.
Ya en el interior de una habitación, León le ofreció un vaso con agua y minutos después se empezó a sentir muy mareada hasta que perdió el conocimiento. Recordó que al despertar observó que su victimario se colocaba los pantalones mientras ella estaba recostada en la cama completamente desnuda.
Al cuestionar al hoy detenido qué había pasado, León le dijo que nada malo, que no se preocupara, que se vistiera y la llevaría a su casa. En el camino la menor aseguró que el agresor le ofreció 300 pesos, así como una pastilla blanca, indicándole que se la tomara al siguiente día, que no era nada malo y que no platicara con nadie respecto a lo sucedido.
Continuando con su declaración, la menor señaló que ella y su hermana siguieron asistiendo a las clases de oración, donde veían a León, quien la volvió a invitar a comer el 26 de junio del señalado año. Se trasladaron de nueva cuenta a esta ciudad e ingresaron a otro hotel.
El avieso pastor le dio a tomar cerveza y ella quedó somnolienta, lo que aprovechó para despojarla de sus ropas, desnudarse él y realizar el acto sexual en repetidas ocasiones, a pesar de que la menor pedía que se detuviera.
Concluyendo la forzada copula, León le ofreció 400 pesos, le pidió que no dijera nada, “ya que la quería”, y que en un futuro harían una pareja.
Con el paso de las semanas, la menor mostró un comportamiento inusual, según señaló la progenitora, el cual no comprendía hasta que su hija le confesó el infierno que vivía.
La afectada fue enviada a terapias psicológicas, donde se confirmó que efectivamente había sido sometida a relaciones sexuales, por lo que el Ministerio Público integró la averiguación previa y solicitó la orden de aprehensión, misma que después de ser otorgada fue cumplimentada en noviembre de 2014.
Finalmente, tras casi cuatro años de iniciar el proceso contra el violador, el juez dictó la sentencia señalada. Hasta el momento se ignora si el delincuente apelará.







