Un alcohólico crónico y pepenador murió sin que nadie pudiera auxiliarlo, en un cuarto de vecindad en el Barrio de la Purísima, en la que, por lo menos dos ebrios más han muerto en solitario.
Se trata de quien los vecinos identificaban como “Don Julio”, que contaba con entre 75 y 80 años de edad.
La tarde de ayer, en el servicio de emergencia 911 recibieron el reporte de que en un cuarto de la vecindad localizada en calle Cosío 220, en el Barrio de la Purísima, se encontraba una persona inconsciente.
Al lugar se dirigieron policías preventivos y paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, quienes fueron recibidos por otro alcohólico que dijo llamarse Francisco Javier “El Yerbas”, quien les dijo que desde el domingo 27, “Don Julio” no salía de su cuarto.
Que por la mañana se asomó al interior y lo vio tirado bocabajo, pero no le dio importancia y por la tarde vio que estaba en la misma posición, incluso, percibió olor a putrefacción.
Los uniformados y paramédicos ingresaron y se dieron cuenta que el hombre estaba muerto, llegando en ese momento elementos de la Unidad Municipal de Atención Inmediata (UMAI), quienes no encontraron huellas de violencia.
Posteriormente arribó personal de la Fiscalía General del Estado para dar fe del cadáver y al término de las diligencias del caso, lo trasladó al Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley.







