Tenía Conflictos con “El Camarón”

Así encontraron las autoridades el cuerpo de Eleazar Zavala Rostro
En un “picadero” del fraccionamiento Rodolfo Landeros Gallegos, fue muerto a tiros el vendedor de drogas Eleazar Zavala Rostro, que contaba entre 30 y 35 años de edad.
De acuerdo con las primeras indagatorias, Eleazar había tenido problemas con otro narcomenudista de la zona, identificado como “El Camarón”, lo que habría generado su violenta muerte.
Los hechos ocurrieron cerca de las 14:00 horas de ayer, en la vivienda ubicada en el cruce de las calles Olga Delgadillo y Paz Romo de Vivar, en el citado fraccionamiento, que es usada como lugar de consumo y distribución de enervantes.
Ahí se encontraba Zavala Rostro en compañía de un yesero, cuando repentinamente llegaron al exterior tres sicarios que vestían playera blanca y dos de ellos tatuados, a bordo de una camioneta Honda CRV blanca, placas de circulación AEN-4017.
Los tipos ingresaron y directamente dispararon contra Eleazar, logrando hacer blanco en dos ocasiones en el pecho y una en la cabeza, por lo que prácticamente murió al instante.
Los sicarios salieron corriendo y abordaron el vehículo referido para huir rápidamente, pero chocaron contra una camioneta Ford blanca estacionada, propiedad de un tianguista de la zona, pero el chofer rectificó el camino y desaparecieron.

El picadero está situado en el cruce de las calles Olga Delgadillo y Paz Romo de Vivar
Al reportarse la ejecución al servicio de emergencia 911, acudieron al lugar policías preventivos, encabezados por el secretario de Seguridad Pública Municipal, Antonio Martínez Romo; uniformados estatales, paramédicos del ISSEA y elementos del Grupo Homicidios de la Policía Ministerial.
Las corporaciones iniciaron la búsqueda de los agresores, utilizando inclusive el helicóptero Águila 1 de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, pero el aparatoso operativo no tuvo éxito.
Posteriormente arribaron elementos de la Dirección de Investigación Pericial para dar fe del cadáver y recolectar todo tipo de indicios, entre ellos una ojiva de bala, sin que encontraran casquillos percutidos, por lo que presumieron que le dispararon con un revólver.
Al término de las diligencias del caso, peritos hicieron el levantamiento del cadáver y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para someterlo a la necropsia de ley.







