“Frente al Materialismo, el Hedonismo y las Familias ‘Grinch’”
Por Jesús Caro González

Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero Obispado de Aguascalientes (Foto: Eddylberto
Luévano Santillán)
“El tiempo de adviento, para nosotros, la Iglesia, es una invitación ante las realidades y situaciones que estamos viviendo, no solamente en nuestro Aguascalientes, sino en el mundo, el mundo de la desesperanza”, definió el vocero de la Diócesis de Aguascalientes, Carlos Alberto Alvarado Quezada.
Señaló que todas las realidades encontradas en el mundo y sobre todo en los jóvenes son el reflejo de una actitud de desesperanza, por lo tanto pidió a la población tomar la actual época de adviento como el tiempo para dignificar el deseo en Dios, mirar hacia delante y prepararnos para el regreso a Cristo.
“Hoy encontramos tristemente en las familias católicas, muchas familias ‘grinch’, no hay nacimientos, no hay adornos de Navidad, nos hemos esfumado simplemente en el consumismo, en el mundo del hedonismo, la vida materializada; esto va haciendo perder esa alegría”, dijo Alvarado Quezada.
Recordó que Jesucristo regresará a nosotros en la fiesta de Navidad, al conmemorar su venida histórica en condición humana, pero que el salvador viene a nosotros cada vez que estamos dispuestos a recibirlo.
Asimismo, comentó que la persona atenta es quien ante el ruido del mundo no se deja llevar por la superficialidad, sino que vive de modo pleno y considera con gran preocupación, dirigida en primer lugar hacia los demás.
“Hemos pasado en estos días un momento en que el Papa Francisco nos invitó a vivir la primera jornada mundial por los pobres, y nos decía que el pecado grave del hombre hoy es la indiferencia; cuando nosotros somos indiferentes, no solamente dejamos de ser cristianos, sino también humanos”, puntualizó.
Afirmó que la sociedad se encuentra deshumanizándose, por tal motivo la Iglesia invita a la gente, enfatizando en este tiempo de espiritualidad, a no dejar fuera al otro que nos necesita, se trata de tener una mirada de comprensión para reconocer tanto a la miseria, como a la pobreza de los individuos y de la sociedad.
Asimismo, comentó que se encuentra en la realidad del hombre una situación de desesperanza, pero también de desánimo, ha perdido la razón de su alegría.
Pidió no vivir ajenos a las realidades y situaciones en un mundo injusto, “en este tiempo que comenzamos, en el momento de la espera y la vigilancia, no podemos estar fuera de esta realidad, es la temporada más contracultural de los cristianos”, dijo.
Acusó que la cultura actual no ayuda a crear un ambiente propicio para el tiempo de la espera, la sociedad vive atrapada en un espiral de consumo creada por las grandes corporaciones que controlan el comercio.
“La gente va y viene sin descanso buscando en las tiendas comidas, bebidas, para celebrar los días festivos que vienen en el mes de diciembre, esto impone nombres y costumbres, borrando todo signo de la palabra que haga relación a la verdadera relación que se encuentra en el mundo del cristianismo”, advirtió el vocero.







