No es un Simple Retraso Burocrático: Fany Sofía Acero
Por Benny Díaz

Fany Sofía Acero Villanueva (Foto: Francisco Javier Sosa Ordoñez)
La abogada Fany Sofía Acero Villanueva manifestó que existe una problemática que debe resolverse de una u otra forma, porque “hay muchos jóvenes afectados y es que al terminar su carrera no reciben su título y por lo tanto no pueden ejercer y se ven en la necesidad de trabajar en otras cosas donde no ganan lo mismo que si tuvieran ese documento”.
En conferencia de prensa, dio a conocer que quienes se encuentran en esta situación son egresados de universidades particulares y que para hacer “ese trámite les cobran hasta 20 mil pesos, lo que es una cantidad exagerada, puedan pasar años y no reciben nada.
“Al despacho han llegado varios y nos han contado que viven en una verdadera pesadilla y un atraco descarado a los bolsillos de las familias se ha convertido el calvario de la titulación en las universidades privadas de la entidad, estos jóvenes viven secuestrados laboralmente por instituciones que cobran sumas exorbitantes para luego congelar la entrega de sus documentos durante años”.
Acero Villanueva señaló que los jóvenes que, tras haber completado con esfuerzo su formación académica y haber pagado hasta el último centavo de sus colegiaturas, quedan atrapados en un limbo legal y administrativo que les impide ejercer la profesión que estudiaron.
“La retención injustificada de títulos profesionales no es un simple retraso burocrático; es una zancadilla directa al futuro de la juventud. Sin la cédula ni el documento físico en la mano, las puertas del mercado laboral formal se cierran de golpe. Despachos, empresas, dependencias gubernamentales y hospitales exigen el título para la contratación, condenando a los nuevos profesionistas al desempleo o a refugiarse en trabajos informales y áreas totalmente ajenas a su perfil universitario”.
Lo que resulta indignante, dijo, es el descaro con el que las universidades privadas operan este negocio tras exigir cobros abusivos. Las directivas se desentienden del expediente, pasan los meses y se acumulan los años, mientras los comités de titulación y las áreas administrativas se echan la culpa unos a otros, señalando al papeleo federal o a la SEP, pero con el dinero bien guardado en sus arcas.
“La otra es que en la Universidad Autónoma de Aguascalientes no hay transparencia, ya que ahí hay muchos que entran porque son familiares o conocidos de alguien y de esa manera tienen un lugar para estudiar, no hay transparencia en la forma en que se eligen a quienes entrarán a estudiar en las diversas carreras y una de dos: lo transparentan para saber la metodología que utilizan para que pasar a formar parte del alumnado o de plano desaparecen el examen de admisión y que se inscriban todos los que puedan recibir sin realizar ese trámite”.
En la UAA, lo que tienen a favor es que sus egresados sí obtienen el título en tiempo y forma y no pasa de tres meses, como debe ser en todas las universidades.




