Sudores Fríos
TIENE RAZÓN Javier Luévano Núñez, dirigente estatal del PAN: en política no existen las coincidencias, por eso, al escuchar su iluminada revelación de que los abucheos dirigidos a los gobernadores de oposición durante las giras de la presidenta Claudia Sheinbaum están “ensayados y coordinados”, a uno no le queda más que aplaudir… pero la ocurrencia.
HAY QUE reconocerle al líder panista un mérito indiscutible, y es la maestría en el arte de la proyección. Cuando Luévano asegura con tal firmeza que la rechifla popular responde a un guion meticulosamente montado, la duda flota de inmediato en el aire: ¿lo dice como un diagnóstico sociológico o como quien habla desde la entrañable comodidad de la experiencia previa?
QUIEN DURANTE décadas dominó la logística del “acarreo”, el aplauso por consigna y la porra institucionalizada, ve en cualquier manifestación espontánea de hartazgo una superproducción con libreto y director de escena. Como si el ciudadano de a pie necesitara un ensayo general para acordarse de sus agravios.
MÁS ALLÁ del autoelogio involuntario, la postura del presidente panista delata el manual más elemental de la supervivencia partidista: cuando la realidad aprieta y las explicaciones no alcanzan, la respuesta instintiva es defender lo indefendible culpando al libretista invisible.
ES MÁS cómodo para la cúpula argumentar que existe una conspiración con utilería en cada templete, que asomarse a la calle a revisar por qué la ciudadanía ya no les compra el discurso.
AUNQUE SIENDO justos con Javier, quizás el verdadero motivo de su sobresalto no esté en las plazas públicas, sino en el calendario, a decir verdad, al dirigente estatal se le nota sudando la gota gorda, y no precisamente por el calor, sino porque el reloj marca que falta cada vez menos para que se destapen las cartas y se den a conocer los nombres de quienes contenderán por las candidaturas rumbo al 2027.
AHÍ ES donde el guion se le empieza a complicar. La verdadera encrucijada de Luévano Núñez no es descifrar de dónde vienen los abucheos, sino decidir a qué libreto va a someterse cuando llegue la hora de las definiciones: ¿se alineará con la disciplina vertical y las órdenes que le dicten desde la capital de la República bajo el hierro de Jorge Romero, o preferirá someterse al dictado y los intereses del grupo local que mueve los hilos en casa?, dos amos, dos agendas y una sola silla.
EL DILEMA es delicado y el margen de error, mínimo. Y como bien dicen en el argot de la alta política: el que entendió, entendió. (BDR)
Índice Nacional de Precios al Consumidor
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es una medida del cambio promedio en los precios de los productos que integran una canasta de bienes y servicios. Esta es representativa del consumo de los hogares del país a lo largo del tiempo.
En agosto de 2026, el INPC presentó un nivel de 145.462 puntos: aumentó 0.20 % respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 3.26 por ciento. En el mismo mes de 2025, la inflación mensual fue de 0.06 % y la anual, de 3.57 por ciento.
El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad o cuyos precios no responden a condiciones de mercado, incrementó 0.16 % a tasa mensual. A su interior, los precios de las mercancías subieron 0.11 % y los de servicios, 0.21 por ciento. (Inegi)
Índice Nacional de Precios Productor
El Índice Nacional de Precios Productor (INPP) mide la evolución de los precios de una canasta fija de bienes y servicios. La anterior es representativa de la producción nacional para el consumo interno y para la exportación.
En agosto de 2026, el INPP total, incluido petróleo, creció 0.06 % a tasa mensual y 2.99 % a tasa anual. En el mismo mes de 2025, disminuyó 0.35 % a tasa mensual e incrementó 3.33 % a tasa anual.
El Índice de Mercancías y Servicios de Uso Intermedio, incluido petróleo, cayó 0.02 % a tasa mensual y subió 2.53 % a tasa anual. En el octavo mes de 2025, bajó 0.80 % y ascendió 3.17 %, respectivamente. (Inegi)
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