“Violencia Extrema a Mujeres no se Aborda con Soluciones Superficiales”
Por Benny Díaz

Miriam Yaszú Muñoz Márquez
“La violencia extrema contra las mujeres en Aguascalientes no puede analizarse desde una sola óptica ni abordarse con soluciones superficiales, pues el feminicidio es un fenómeno multifactorial que refleja el severo deterioro del tejido social y la urgencia de atender, de manera inmediata y prioritaria, la salud mental en personas de todas las edades”, aseveró la diputada Miriam Yaszú Muñoz Márquez.
La legisladora señaló que, ante la ocurrencia de estos crímenes de odio, la primera responsabilidad de las autoridades y de la sociedad civil es erradicar por completo cualquier intento de revictimización hacia las mujeres violentadas, garantizando al mismo tiempo una red de protección integral para las familias que quedan devastadas tras una tragedia.
Muñoz Márquez advirtió que la sociedad actual atraviesa un proceso de desestabilización emocional y social crítico, donde la falta de herramientas para el manejo de la frustración, el control de impulsos y la resolución de conflictos deriva con frecuencia en episodios de violencia intrafamiliar desmedida.
“Atender la salud mental dejó de ser un tema secundario o de salud pública opcional; hoy es una urgencia de vida o muerte, debemos llegar a todas las edades, desde la infancia hasta la edad adulta, con programas reales de contención emocional, educación familiar y detección temprana de violencia”.
En este sentido, la diputada recalcó la necesidad de perfeccionar el marco legal vigente para que las leyes no sólo castiguen con rigor al agresor, sino que brinden mecanismos ágiles, accesibles y efectivos para que las personas atrapadas en relaciones tóxicas o violentas puedan romper con esos círculos antes de que la espiral termine en una tragedia irreparable.
Para ilustrar la gravedad de la problemática y las fallas en las alertas tempranas del entorno, la legisladora se refirió al atroz feminicidio ocurrido en el municipio de Calvillo, donde Elvia Ramírez, reconocida en su comunidad por su labor como rescatista de animales, fue víctima de un ataque letal dentro de su propio domicilio a manos de su esposo, Pedro, quien la encerró en la habitación principal y prendió fuego.
“Casos tan desgarradores como el de Elvia a manos de Pedro en Calvillo nos demuestran de la manera más cruda que la violencia escala de forma silenciosa y destructiva. No podemos normalizar estos patrones ni juzgar a las víctimas preguntando por qué no salieron antes de ahí, la sociedad y las instituciones debemos cuestionarnos qué herramientas les fallaron y cómo podemos evitar que otra mujer viva ese infierno”.
Uno de los puntos centrales en los que hizo hincapié la diputada fue el impacto colateral que sufren niñas, niños y adolescentes que quedan en estado de orfandad tras un feminicidio.
La legisladora subrayó que, cuando hay menores de edad de por medio, el Estado y las instituciones de asistencia social tienen la obligación ineludible de activar de inmediato redes de apoyo interdisciplinarias, que incluyan a familiares extendidos aptos, psicólogos y trabajadores sociales, con el objetivo prioritario de mantener a los hermanos unidos.
“Cuando se comete un feminicidio no sólo se apaga la vida de una mujer; se fractura para siempre el núcleo familiar, si además se separa a los hermanos o se les deja en el desamparo institucional, estamos condenándolos a una segunda tragedia. Las redes de apoyo deben funcionar inmediatamente para que los niños permanezcan juntos, reciban acompañamiento psicológico continuo y se evite la destrucción total de lo que queda de la familia”.




