Negar un Problema no lo Hace Desaparecer: Mariana Ávila
Por Benny Díaz
“Para que las juventudes, incluso menores de edad, sean reclutados por el crimen organizado, no puede ocurrir sin el silencio cómplice e inactivad de las autoridades”, declaró Mariana Ávila Montejano, directora del Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSG).
Luego de que El Universal visibilizó la manera en que llegan las víctimas del reclutamiento a la central de autobuses de Tlaquepaque, Jalisco, la activista sostuvo que el problema “no se limita a la captación de jóvenes por redes criminales, sino a la falta de reconocimiento institucional frente a un fenómeno que ya ha sido documentado en distintas regiones del país y que también tiene antecedentes vinculados con Aguascalientes.
“No es únicamente el reclutamiento de personas jóvenes por parte del crimen organizado, sino el silencio de las autoridades frente a lo que se está viviendo, que ya está documentado en distintas regiones del país”.
Ávila Montejano señaló que el OVSG ha denunciado esta situación de manera reiterada, pero sus advertencias han sido minimizadas: “Mientras otras entidades han comenzado a reconocer el problema, aquí seguimos escuchando que ‘no hay reportes’, como si eso fuera una política pública; es un silenciamiento orquestado desde la Fiscalía General del Estado”.
Autoridades de Tlaquepaque han reforzado operativos en la nueva central camionera ante casos de personas localizadas con reportes de desaparición o indicios de haber sido enganchadas con falsas ofertas laborales. En esos operativos se ha identificado a adolescentes y jóvenes provenientes de distintas entidades, incluidos casos con vínculos o antecedentes hacia Aguascalientes.
Según Ávila Montejano, las formas de captación incluyen “promesas de empleo con salarios atractivos, traslados a otras entidades y engaños dirigidos especialmente a juventudes en condiciones de vulnerabilidad, también existen casos en los que la captación ocurre mediante coerción o fuerza.
“Negar un problema no lo hace desaparecer. Lo que necesitamos es que la Fiscalía, los municipios y todas las autoridades se pronuncien con claridad y presenten una estrategia de prevención, porque las juventudes están siendo captadas mediante engaños, falsas ofertas de trabajo y a la fuerza”.
La activista consideró que esperar a que haya más víctimas para actuar sería una omisión grave. Por ello, pidió a las autoridades estatales y municipales establecer mecanismos de prevención, rutas de atención inmediata, acompañamiento a víctimas y coordinación interinstitucional para identificar patrones de reclutamiento.
“Las autoridades tienen dos opciones: seguir administrando el silencio o asumir la responsabilidad de prevenir, atender y acompañar a las víctimas”.







