
Juan Antonio Martín del Campo
Ocupado
TAN OCUPADO, pero tan ocupado anda Nayib Bukele que su agenda no tuvo espacio para recibir a Juan Antonio Martín del Campo, ahí está que al “senador de la gente” no le tocó foto presidencial, ni palmada de jefe de Estado.
PARA ESO estaba el vicepresidente Félix Ulloa, que no es poca cosa, pero tampoco es lo mismo cuando el viaje se vende como expedición al laboratorio de seguridad más comentado y cuestionado de América Latina.
EL SENADOR, según dijo, fue a intercambiar experiencias, analizar políticas públicas y enriquecer propuestas para México, que es la manera elegante de decir que se fue a mirar el escaparate bukelista para ver qué puede traerse para llegar a “venderlo” a México como los espejitos de los españoles en su momento.
EN ESTOS tiempos de cara a las elecciones del 2027 todo sirve: una reunión, una cárcel, una fotografía, una frase solemne y si se puede una idea reciclada.
PERO HAY niveles, mientras los senadores mexicanos hacen fila para conocer el modelo salvadoreño y regresar con aire de estadistas, Nayib Bukele parece tener la agenda reservada para quienes sí llevan espectáculo, talento y taquilla.
AHÍ ESTÁ Miguel Bosé, recibido con deferencia cuando visitó El Salvador para ofrecer un concierto. Al artista le pusieron alfombra institucional; al político de Aguascalientes el segundo al mando.
SE HABLA de cooperación institucional, de buenas prácticas y de desarrollo económico, pero Martín del Campo se vio migajero y ya parece que anda en peregrinación electoral visitando ciudades, en donde tampoco le dan recibimiento como políticos de altos vuelos, en Estados Unidos.
UNA COSA es estudiar modelos y otra muy distinta posar como si se hubiera encontrado la piedra filosofal de la seguridad pública.
ASÍ QUE el mensaje fue claro, aunque nadie lo haya dicho: Bukele estaba ocupado. Ocupado para recibir senadores mexicanos, pero no tanto como para abrirle la puerta a quien canta, convoca y no anda sacando raja política de cada viaje. (BDR).




