Por Adrián Gerardo Rodríguez Sánchez

Carlo Ginzburg: #Eleñao
Fragmento de entrevista a Carlo Ginzburg. Fecha aproximada: noviembre de 2018. Audio grabado en lengua española en dispositivo móvil. No hay más referencias.
–PROFESOR CARLO. A la distancia, después de años. ¿Cómo evalúa su legado intelectual?
–(INAUDIBLE) …YO nací entre libros. Los libros fueron mi refugio de niño. Ante la desolación de un mundo devastado por la guerra mundial, por sus crímenes y odios, los libros fueron mi escapatoria. Eran sobre todo libros de literatura. Ustedes saben quién fue mi madre. Entonces, imagínense las toneladas de páginas en mi casa. Había sobre todo novelas, escritas en todas las lenguas. Yo no pude hacer más que dedicarme a escribir historia.
–¿SE SIENTE satisfecho con su legado…? (inaudible)
–TE DIGO: no pude hacer más. Ser escritor hubiera sido para mí vivir a la sombra de la obra de mi madre. El camino de mi padre tampoco era para mí una opción. Él era un hombre de acción, murió por la libertad, luchando contra el fascismo. Y claro, como muchos jóvenes yo me vi tentado por la política, dentro del Partido Comunista Italiano, pero definitivamente no pude. Soy ensimismado. Lo que hice fue intentar algo nuevo como historiador, con todas mis limitaciones: que mi obra, al ser leída, animara a tomar acción a favor de la justicia.
–DISCULPE, PROFESOR Carlo. Pero eso no es nuevo, muchos historiadores a lo largo del tiempo han participado en política.
–CLARO, PERO de ese extenso grupo de historiadores, yo quise hacer algo nuevo. Ellos han querido pasar de “escribir historia” a “hacer historia”, y se olvidan de su obra, de la ciencia, del rigor. Yo, específicamente en El queso y los gusanos, mantuve un equilibrio entre los parámetros científicos, los datos duros, las fuentes, y la forma, la escritura. Usé sutiles permisos literarios para que la obra fuera un dispositivo de acción. Yo quería causar el mismo efecto en el lector que, digamos, El manifiesto comunista de Marx y Engels. Lo que realmente me motivaba era imaginar que cualquier lector, al acabar de leer este relato, se indignara, se levantara de su escritorio y se convirtiera en un hombre o mujer de acción, a favor de la justicia, de los desposeídos, de los olvidados…
–YO SIEMPRE pensé que el modelo literario de El queso y los gusanos estaba inspirado en la novela histórica Muerte del Inquisidor, de Leonardo Sciascia (que por cierto, era amigo de su madre Natalia)…
–MIRA. CLARO que conozco la obra de Sciascia. Y es interesante el paralelismo que planetas entre las dos obras. Pero si te soy sincero, el efecto de la novela histórica de Sciascia se queda en lo estético. Lo de mi libro es el “efecto político” que genera en el lector: tomar acción. Aunque como te lo he dicho, yo no me considero un hombre de acción.
–DISCÚLPEME PROFESOR Carlo ¿y qué me dice de la foto que recientemente le tomaron a usted en Brasil, con un letrero que decía “#Eleñao”, que evidentemente hace referencia a la campaña contra el candidato Jair Bolsonaro?
–¿PIENSAS QUE tomarte una foto con un letrero te hace un hombre de acción? Para ello se requieren otras habilidades. Por ejemplo (inaudible)
(FIN DEL audio)
Nota: este texto es imaginario, a manera de homenaje al gran historiador Carlo Ginzburg, fallecido el pasado 17 de junio.