“No son Acciones Esporádicas ni Simbólicas”
Por Benny Díaz Mariana

Mariana Ávila Montejano
Ávila Montejano informó que el colectivo Buscando Personas, Verdad y Justicia continúa con labores de búsqueda en campo para localizar a personas desaparecidas, al sostener que las familias no pueden detenerse ni resignarse mientras haya seres queridos sin regresar a casa.
La activista señaló que el trabajo del colectivo se desarrolla directamente en territorio, mediante recorridos y jornadas de localización que buscan encontrar indicios, dar con el paradero de personas desaparecidas y mantener viva una exigencia que, dijo, no puede ser ignorada por la sociedad ni minimizada por las autoridades.
Ávila Montejano dejó en claro que estas acciones no son esporádicas ni simbólicas, sino parte de una labor constante que las familias han tenido que asumir frente a una realidad dolorosa y persistente. Subrayó que, mientras existan personas desaparecidas y hogares marcados por la incertidumbre, la búsqueda en campo seguirá siendo una tarea necesaria.
Expuso que detrás de cada jornada hay organización, preparación, esfuerzo físico y emocional, así como la determinación de madres, padres, hermanas, hermanos y acompañantes que han convertido el dolor en acción. Sostuvo que salir al campo no sólo implica rastrear posibles puntos de hallazgo, sino también enfrentar el abandono, la indiferencia y la lentitud con la que muchas veces avanzan los casos.
La presidenta del Observatorio de Violencia Social y de Género advirtió que la desaparición de personas no puede verse como una estadística más ni como un problema ajeno, porque detrás de cada caso hay una familia rota, una ausencia permanente y una herida social que sigue abierta. En ese sentido, consideró inaceptable que las familias tengan que cargar prácticamente solas con una responsabilidad que debería ser atendida con toda la fuerza institucional del Estado.
Señaló que la continuidad de las búsquedas refleja tanto la resistencia de los colectivos como la profundidad de una crisis que no ha sido resuelta. Cada salida al campo es también una forma de denunciar que hay pendientes graves en materia de verdad, localización y justicia, y que las familias no están dispuestas a permitir que sus desaparecidos sean condenados al olvido.
Ávila Montejano insistió en que la exigencia del colectivo no se limita al acompañamiento humanitario, sino que implica una postura firme para reclamar resultados reales, investigaciones eficaces y un compromiso sostenido de las autoridades.
Buscar a una persona desaparecida no tendría que depender únicamente de la voluntad y la fuerza de sus familiares, pero lamentó que en la práctica sean ellos quienes siguen encabezando esta tarea.
Asimismo, sostuvo que mantener las búsquedas en campo es una manera de resistir frente a la normalización de la violencia y de recordarle a la sociedad que la ausencia de una persona no se supera con el paso del tiempo. Por el contrario, dijo, cada día sin respuestas profundiza el dolor de las familias y vuelve más urgente la necesidad de actuar.
La activista remarcó que el colectivo Buscando Personas, Verdad y Justicia seguirá presente en territorio, recorriendo los espacios donde pueda haber pistas o hallazgos, porque la esperanza de encontrar a quienes faltan sigue intacta. Reiteró que la lucha no termina y que la demanda central continúa siendo la misma: encontrar a las personas desaparecidas, conocer la verdad de lo ocurrido y obtener justicia.