“Es la Inversión más Noble Para Garantizar la Educación”
Por Benny Díaz

Aldo Ruiz Sánchez
“El acceso a las aulas no debe ser el privilegio de unas cuantas familias, sino el piso mínimo de dignidad para la niñez y juventud mexicana. En nuestro país la educación es gratuita y no se vale que hasta antes de que llegaran las becas como un derecho para estudiar, éstas fueran usadas como mercancía para privilegiar a unos cuantos”, declaró Aldo Ruiz Sánchez, delegado de la Secretaría de Bienestar.
Aldo Ruiz celebró que las becas para estudiantes sean universales y que de esta manera todos tengan el derecho de acudir a clases y estudiar. Con ello se reduce el abandono escolar y las familias más vulnerables no se ven en la disyuntiva de que los hijos trabajen desde temprana edad porque no hay dinero para que acudan a la escuela.
Las familias de escasos recursos económicos cuentan ahora con un ingreso seguro destinado exclusivamente a que sus hijos no dejen las aulas por falta de calzado, pasajes o materiales, afirmó.
Ruiz Sánchez enfatizó que, bajo el enfoque del Humanismo Mexicano, se entiende que un alumno no rinde igual en la escuela si tiene el estómago vacío. Por ello, apoyar a todos por igual nivela la cancha social. La educación como un derecho sagrado deja atrás la visión neoliberal que percibía a la escuela como un servicio o una mercancía a la que sólo acceden quienes pueden pagarla.
“Cuando la presidenta Claudia Sheinbaum nos habla de consolidar a México como una potencia educativa y científica, nos está diciendo que ningún niño o joven se puede quedar atrás por razones de pobreza. Las becas no son dádivas; son la inversión más noble que un Estado puede hacer para garantizar que el hijo de un obrero o de una madre soltera tenga exactamente la misma oportunidad de llegar a la universidad que cualquier otro”.
Finalmente, recalcó que combatir la deserción en secundarias y preparatorias mediante estos apoyos económicos tiene un efecto directo en la seguridad y el tejido social de las comunidades. Un joven que permanece dentro de una escuela, frente a un pizarrón y con la mente ocupada en su desarrollo, es un joven que se mantiene alejado de las conductas antisociales o la delincuencia.
La educación pública, gratuita y universal, “es la herramienta más poderosa para pacificar al país y construir la patria fraterna que abandera el proyecto de nación de la presidenta Sheinbaum”, finalizó.