“La Salud no Puede ser un Negocio a Costa de los Derechohabientes”

Por Benny Díaz

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Zoé Robledo Aburto (Foto: Francisco Javier Sosa Ordóñez)

Zoé Robledo Aburto, director del Instituto Mexicano del Seguro Social, llegó a Aguascalientes como “avanzada” de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la clínica de Hemodiálisis del IMSS, en donde se atiende a todos los pacientes que antes recibían atención subrogada y que representaba el negocio de algunas clínicas que por cada sesión cobraban dos mil 300 pesos y ahora cuesta mil 100 pesos, “por eso están enojados”, dijo en entrevista colectiva.

Con postura enérgica contra la privatización de los servicios de salud, el director general del IMSS aseguró que la institución ha logrado recuperar la autonomía en servicios críticos como la hemodiálisis. Detalló que bajo el esquema anterior, donde el servicio se subrogaba a clínicas particulares, el IMSS pagaba alrededor de dos mil 300 pesos por cada sesión de hemodiálisis por paciente. Al asumir el instituto el servicio con personal médico y de enfermería propio, así como con infraestructura propia, el costo operativo ha bajado a mil 100 pesos.

“Estamos trabajando para los pacientes y no para los privados. Es comprensible que los dueños de las empresas que perdieron estos contratos estén enojados, incluso algunas clínicas están cerrando porque vivían exclusivamente de los contratos con el IMSS, pero la salud no puede ser un negocio a costa de los derechohabientes”.

La relevancia de estas acciones es mayor  en Aguascalientes, “entidad que se mantiene como una de las regiones con mayor prevalencia de enfermos renales en todo el país. Ante esta crisis de salud pública, el Seguro Social ha fortalecido la capacidad de respuesta directa con 140 máquinas de hemodiálisis distribuidas en diversas unidades, eliminando la dependencia de terceros en un servicio que es vital para la supervivencia de miles de aguascalentenses”.

Explicó que un paciente renal requiere de un seguimiento integral que el medio privado muchas veces fragmenta.

Por ello, la apuesta es que el IMSS ofrezca el servicio al cien por ciento de manera gratuita y bajo los estándares de calidad del personal institucional, el cual, “ofrece un trato superior al de las clínicas particulares y eso me gustaría que ustedes como medios de comunicación también documentaran y vieran la diferencia entre los médicos y enfermeras que tenemos aquí, la calidad de las máquinas y la cantidad de personas que se atienden diario”.

Robledo destacó que el crecimiento en infraestructura no se detiene, pues “hubo  una adquisición de un tomógrafo de 264 cortes, un equipo de última generación que no tiene comparación en ningún otro hospital público del estado.

Hemos pasado de un periodo de desmantelamiento a una etapa de construcción y equipamiento. Este equipo permitirá realizar diagnósticos complejos en cuestión de segundos, elevando la capacidad resolutiva de nuestros hospitales”.

Al ser cuestionado sobre el futuro del sistema de salud estatal y la posible incorporación de Aguascalientes al modelo de federalización IMSS-Bienestar, Zoé Robledo fue tajante al señalar que el gobierno federal no puede imponer este esquema de manera unilateral.

“La integración al IMSS-Bienestar depende enteramente del Gobierno del Estado. No es un tema de un decreto que podamos emitir nosotros desde la Ciudad de México; es una decisión política y administrativa que debe tomar la administración estatal”.

Finalmente, el funcionario reiteró que el IMSS seguirá concentrado en su régimen ordinario para garantizar el abasto de insumos, que actualmente ronda el 98 por ciento, y en continuar recuperando los servicios que fueron “entregados a la iniciativa privada en sexenios anteriores, priorizando siempre la salud del trabajador sobre la rentabilidad de las empresas externas, porque nosotros no estamos para trabajar para quienes antes ganaban mucho lucrando con la salud, nosotros estamos para ayudar a que los mexicanos tengan una atención adecuada y gratuita”.